Camila Speziale y Hernán Pérez Orsi

La justicia rusa puso fin este miércoles a las acciones judiciales contra 16 militantes de Greenpeace, entre ellos la argentina y el capitán del barco, acusados de «vandalismo» por una acción de protesta en el Ártico y amnistiados por una nueva ley del parlamento ruso.

En su cuenta Twitter, la organización anunció sucesivamente el cierre de los procesos contra el turco Gizem Akhan, el neozelandés Jonathan Beauchamp, el holandés Mannes Ubels, el capitán estadounidense del navío Peter Willcox, los argentinos Camila Speziale y Hernán Pérez Orsi, el polaco Tomasz Dziemianczuk, el ucraniano Ruslan Yakushev y el ruso Dimitri Litvinov.

En un comunicado, Greenpeace señaló que igual beneficio recibirán «en los próximos días» los restantes 17 activistas.

Por su parte, la argentina Camila Speziale, de 21 años, afirmó: «Es raro para mí recibir esto hoy, en Navidad. Pero no lo veo como un presente, no deberíamos recibir este -presente- en absoluto, deberíamos estar en casa con nuestras familias hoy«.

 

«Es ridículo haber sido arrestados por una protesta pacífica. Ya parece lejano haber estado en el Arctic Sunrise (el barco en el que se realizó la protesta), y es increíble que (la petrolera rusa) Gazprom ya haya empezado a explorar en el Ártico«, agregó la joven, que expresó que está «feliz» por ir a casa, pero advirtió: «Esto todavía no terminó. Voy a seguir elevando la voz y actuando para evitar que las compañías destruyan el Ártico«.

Los 30 miembros de la tripulación del navío, entre ellos dos argentinos y una brasileña, fueron detenidos en septiembre tras una acción contra una plataforma petrolera de Gazprom en el Ártico. Tras ser trasladados a San Petersburgo, fueron puestos en libertad bajo fianza en noviembre.

De la tripulación, 26 personas no son rusas. Sin la visa de su pasaporte que certifica su entrada legal en el país, hasta el momento los militantes ecologistas no pudieron abandonar el territorio ruso.

Imputados en un primer momento por piratería, un crimen castigado con hasta 15 años de cárcel máximo, finalmente fueron inculpados por vandalismo, un delito que se castiga con una pena de hasta siete años de cárcel.

Los 30 miembros de la tripulación del barco de Greenpeace habían firmado el lunes un documento en el que no se oponían a la ley de amnistía, aprobada la semana pasada por el parlamento ruso.