Sospechoso. Hernández

La investigación por la muerte de Keyla Luján Reinoso, la nena de 13 años que fue brutalmente ultrajada y asesinada, tomó un dramático giro luego de que anoche a última hora, el único detenido y sospechoso confesara la autoría del hecho.
Manuel Hernández (41) fue extraditado desde la localidad riojana de Famatina durante la noche del jueves hasta la ciudad de Tinogasta y sobre el cierre de esta edición fue indagado, acusado por el grave delito de abuso sexual con acceso carnal por cualquier vía seguido de muerte.
Ante la encargada de la investigación en su contra, la fiscal de la Quinta Circunscripción Judicial, Silvia Álvarez y su abogado defensor Julián Quintar, el sospechoso se hizo cargo de las acusaciones vertidas. Aunque sus declaraciones son resguardadas bajo celoso hermetismo, se pudo conocer que Hernández no se quebró en ningún momento, aunque pidió disculpas a la justicia y dijo estar arrepentido del crimen cometido.
Ahora la justicia se encuentra abocada a recibir la planilla de antecedentes del hombre, a los fines de poder realizar la pertinente audiencia de control de detención.
Restan determinarse aún numerosos factores para poder reconstruir fehacientemente la forma en la que fueron sucediéndose los hechos, para que así la justicia pueda tener más certezas en contra de Hernández.

Famatina

Tal como lo había adelantado en exclusiva El Esquiú.com, Hernández había sido reducido por la policía en Famatina, lugar al que había llegado viajando a dedo por la ruta 3. Horas antes, se habría contactado telefónicamente con un pariente para ser recibido allá, pero el operativo conjunto montado entre la policía riojana y la tinogasteña frustraron sus intenciones.
Cuando aún se esperaba encontrar a Keyla con vida, Hernández había sido demorado por la policía ya que mantenía una relación amistosa con la menor, a la cual solía llevar en su vehículo, una camioneta Ford Ecosport. Dicho rodado también quedó en calidad de secuestro.
Luego del luctuoso hallazgo del cuerpo sin vida de la joven bajo una alcantarilla en el kilómetro 1.388 de la ruta nacional Nº 60, se peritó la camioneta de Hernández y su domicilio en el barrio Entre Ríos, donde se levantó abundante material probatorio que será sometido a pruebas genéticas.
Además, también se realizarán pericias sobre el teléfono celular del acusado.

Desesperación

La joven Keyla, de apenas 13 años, salió la mañana del sábado 14 a comprar carne, mandada por su mamá, pero nunca regresó. Su familia salió en su búsqueda, pero recién el martes 17, un grupo de obreros encontró su cadáver bajo una alcantarilla, semidesnuda y con claras señas de haber sido abusada sexualmente y luego estrangulada.
La hipótesis que barajaba la justicia daba cuenta que Hernández la habría asesinado cuando la joven opuso resistencia al ultraje.

 

ElEsquiu