corte de ruta

Se agrava cada vez más el conflicto salarial porque los municipales no tuvieron solución al reclamo por un sueldo mínimo de $3.600. Seguirán con los cortes en la ruta y el paro sin prestación de servicios en la comuna.

Este reclamo comenzó el pasado 18 de diciembre, cuando empleados que están nucleados en ATE no encontraron una respuesta positiva al reclamo salarial. En esa oportunidad le solicitaron al intendente un aumento para que llegue al salario mínimo, vital y móvil de $3.600. En la actualidad, un empleado municipal del interior está cobrando entre 2.400 y 2.600 pesos. Esto generó que los empleados salieran a cortar la ruta, a dejar de prestar servicios en la comuna, y hasta llegaron a tomar por un día el edificio municipal de Tinogasta.

El secretario de ATE Arnoldo Núñez declaró en los ultimos días, que el problema que tienen los municipios es porque la provincia está distribuyendo mal los recursos. “Nosotros no tenemos la culpa de que la mayor parte del ingreso se vaya a la Capital, permitiendo que ellos puedan entregar los aumentos necesarios para los empleados», señaló Núñez.

El intendente de Tinogasta, Hugo Ávila, dudó de los intereses que pueden motivar el reclamo que se mantiene desde el pasado 18 de diciembre. «No hay ningún sector que pueda tener de rehenes a todos los tinogasteños», dijo.

«La protesta gremial se manifiesta con un paro, se entiende, es lógico y normal pero encima si se hace piquete, entonces, no es sólo un reclamo salarial, eso ya tiene otras connotaciones», sostuvo el jefe comunal.

«No tengo otra manera de ofrecer o acercar las cifras de aumento que piden los empleados que responden a Juárez. La secretaria de Hacienda les explicó la situación financiera del municipio con números reales, por eso he solicitado que vengan otra vez sus contadores para que vuelvan a revisar las cuentas y se ajusten a la realidad. Me hace sospechar que detrás de esto hay otra intencionalidad muy distinta a la que ellos plantean», dijo Ávila.

También sostuvo el intendente que los adicionales que se ofrecieron son para el sector de barrido y limpieza como para ir alcanzando el porcentaje de equiparación que los empleados exigen. «Nosotros lo único que podemos ofrecerles es un estímulo para aquellos empleados que trabajan en los servicios de barrido, limpieza y recolección de la basura, porque quizá, entiendo que ahí es necesario en un principio darles una mejora».

Y agregó: «Vamos a optimizar el sistema de recaudación para el municipio, fortaleciendo desde el área de tránsito, por ejemplo; una generación importante en la recaudación, para que con ello se pueda lograr sumar con este incremento, a un grupo muy importante de empleados, incluidos aquellos que están en el corte de ruta, de manera que podamos acercarnos en lo posible a los 3.600 pesos que reclaman, pero la negativa de ellos se mantiene», afirmó Ávila.