Papa Francisco

El papa Francisco anunció este domingo su primera designación de cardenales electores (de menos de 80 años) para que se sumen al consejo de hombres que suelen dar opinión al Sumo Pontífice sobre el gobierno del Vaticano. Entre ellos, se encuentra Mario Aurelio Poli, quien fue electo sucesor de Jorge Bergoglio en el arzobispado de Buenos Aires cuando asumió como máxima autoridad de la Iglesia Católica.

Junto al prelado bonaerense, Francisco escogió a otros cuatro latinoamericanos, procedentes de Chile, Brasil, Haití y Nicaragua. Entre los hombres restantes hay cuatro italianos, un alemán, un británico, un canadiense, dos africanos (procedentes de Costa de Marfil y Burkina Faso) y dos asiáticos (de Corea del Sur y Filipinas).

Ellos son el italiano Pietro Parolin (arzobiospo de Acquapendente y actual secretario de Estado en el Vaticano), el alemán Gerhard Ludwig Müller (arzobispo emérito de Regensburg y prefecto de la Congregación de la Doctrina de la Fe), el italiano Beniamino Stella (titular del arzobispado de Midila y prefecto en la Congregación por el Clero), el italiano Lorenzo Baldisseri (arzobispo de Diocleziana y secretario general del Sínodo de Obispos), el británico Vincent Nichols (arzobispo de Westminster), el nicaragüense Leopoldo José Brenes Solórzano (arzobispo de Managua), el canadiense Gérald Cyprien Lacroix (arzobispo de Québec) y el marfileño Jean-Pierre Kutwa (arzobispo de Abidjan).

También fueron designados el brasileño Orani João Tempesta (arzobispo de Río de Janeiro), el italiano Gualtiero Bassetti (arzobispo de Perugia), el coreano Andrew Yeom Soo-jung (arzobispo de Seúl), el chileno Ricardo Ezzati Andrello (arzobispo de Santiago de Chile), Philippe Nakellentuba Ouédraogo (arzobispo de Ouagadougou, en Burkina Faso), el filipino Orlando B. Quevedo (arzobispo de Cotabato) y el haitiano Cibly Langlois (arzobispo de Les Cayes).

Según el Código de Derecho Canónico, los cardenales quedan por su solo nombramiento incorporados al clero de Roma como colaboradores del Papa, tanto en la Curia Romana como en las Congregaciones Romanas. Si no tienen diócesis a su cargo, deben residir en el Vaticano, aunque no es este el caso de ninguno de los designados.

El texto especifica que los elegidos deberán ser hombres destacados por su conocimiento de la doctrina, sus buenas costumbres, su piedad y su prudencia. Todos los designados estarán en condiciones de emitir su voto cuando sea necesario elegir un nuevo Sumo Pontífice.

La decisión fue comunicada por el propio Papa en el tradicional Ángelus que cada domingo da en la plaza San Pedro. Más temprano, había encabezado el bautismo de 32 niños en la Capilla Sixtina. Entre ellos se encontraba una joven que había nacido de padres casados sólo por matrimonio civil.