ultimo acto de la Presidente en la toma de juramento al general Milani

La última vez que Cristina Kirchner encabezó un acto oficial fue el pasado 19 de diciembre, cuando estuvo al frente de la ceremonia de jura del nuevo general del Ejército, César Milani. Desde ese entonces, la Presidente de la Nación no volvió a estar al frente de ningún evento evento público. Primero, se retiró al sur del país a pasar sus vacaciones y el fin de año. Si bien se especulaba con que a su regreso podría volver a la actividad, eso finalmente no sucedió. Aunque tuvo algunos eventos en su agenda oficial, desde ese día evitó volver a hablar en público. Ahora, cuando un mes exacto se cumple desde su última aparición, el propio Jorge Capitanich se refirió a la cuestión.

«La Presidenta toma decisiones en forma sistemática y diaria, tanto estratégicas como operativas y está en contacto con cada uno de sus ministros, a quienes instruye órdenes y promueve las acciones correspondientes «, apuntó el jefe de Gabinete.

En ese sentido, el funcionario – que se hizo cargo del puesto a mediados de noviembre, cuando la jefa de Estado terminó la primera etapa de la recuperación de su cirugía por un hematoma craneal – sostuvo que la Presidente «es una persona que está gobernando con plena y absoluta dedicación«. Una forma quizás de desechar los rumores que en el último tiempo surgieron en torno a la salud presidencial.

Tras su último acto oficial del 19 de diciembre, Cristina Kirchner viajó a La Patagonia para pasar el fin de año. Ya en los primeros días de 2014, regresó a la Quinta de Olivos. Sin embargo, suspendió el acto que iba a representar su regreso y que incluso había sido incluido en su agenda oficial. Aunque mantuvo distintas reuniones con sus ministros, la jefa de Estado sigue sin regresar al atril, cuando en otras épocas había llegado a realizar dos y hasta tres discursos por día.

Capitanich

En la entrevista concedida al diario Página 12, Capitanich se refirió también al tema excluyente de esta semana: la escalada de un 10% del dólar libre y la caída de las reservas del Banco Central, que por primera vez en casi ocho años perforaron el piso de los u$s30.000 millones.

En línea con lo que ya había expresado en sus conferencias de prensa matutinas, el jefe de Gabinete reiteró que el mercado paralelo de cambios «es un mercado ilegal«. «Son transacciones de quienes no tienen sus dólares declarados o no pueden explicar el origen de sus fondos. La política económica que define la Presidenta está orientada a la sustitución de importaciones, la industrialización más acelerada y el incremento de exportaciones. Esos son los temas a resolver, igual que el autoabastecimiento de energía, que va a implicar menor demanda de divisas», apuntó.

Al mismo tiempo, el funcionario oriundo del Chaco consideró que no es motivo de preocupación el descenso en el nivel de reservas, ya que fueron utilizadas para pagar deuda pública: «Lo que hay que pensar es que las reservas eran un activo que se destinaron a cancelar un pasivo, por lo tanto no tiene variación patrimonial».

«Digámoslo de otra manera: en vez de tener casi 30 mil millones de dólares podríamos tener 73 mil millones de dólares. El problema es que si no hubiéramos cancelado la deuda con el FMI tendríamos políticas que hubiesen condicionado el desenvolvimiento de la actividad económica. Entonces, no tendríamos una desocupación del 6,6 por ciento, no tendríamos la capacidad de generar 6 millones de puestos de trabajo, la industria automotriz no hubiera tenido cerca de 800 mil autos producidos localmente. Tampoco 2,5 millones de jubilados que no habían completado los aportes previsionales, ni cerca de 3,8 millones de niños y jóvenes con AUH. En definitiva, se invirtió en el pueblo argentino», enunció.

Capitanich consideró además que el seguimiento que la cotización del dólar libre y la caída de reservas tuvieron en la última semana responde a una suerte de plan urdido desde la oposición y los medios de comunicación. «El tema central es que desde la oposición en forma permanente van a intentar generar pesimismo y esmerilar todas las acciones del Gobierno. Pero lo importante es ver razones objetivas de comportamiento de cada una de las variables», evaluó.

A su vez, el jefe de Gabinete se refirió a las negociaciones paritarias que comenzarán en las próximas semanas y reconoció que los importantes aumentos que recibieron las policías provinciales pueden influir en los porcentajes que reclamarán los gremios, pero advirtió: «Todos quisiéramos ganar lo que gana un trabajador del petróleo pero no puede un trabajador público de una provincia pretender esa equiparación«.

En un contexto en que la mayoría de los sindicatos vaticina que llevará reclamos en torno al 35%y hasta la CGT oficialista pide por un 30 por ciento, Capitanich advirtió: «Creemos que aquellos dirigentes sindicales que pretenden a partir de este mes azuzar con determinados porcentajes, lo que están haciendo es una manifestación de orden político».

«El Gobierno ha establecido claramente una estrategia desde Néstor Kirchner hasta la fecha. Había 200 paritarias en el año 2002 y hoy hay 1500 y la meta del Gobierno es llegar a 1650. Las paritarias son libres y dependen de la capacidad de negociación entre empresarios y trabajadores. No todos los sectores que forman parte de la industria pueden tener la misma capacidad de discusión salarial porque tienen parámetros distintos», evaluó al respecto.

Además, el funcionario se mostró esperanzado sobre la posibilidad de que el nuevo acuerdo de precios cuidados pueda ayudar a contener la suba de precios: «Se espera que los productos seleccionados tengan efectos de demostración. Incorporar una mermelada de ciruela es un precio de referencia para la mermelada de naranja o durazno de las mismas características. Apuntamos a desalentar cualquier tipo de expectativa de inflación». «El acuerdo tal como está implementado significa una reducción del 7 por ciento en los precios de los productos que forman parte», concluyó.

Fuente: Infobae