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El ministro de Economía, Axel Kicillof, empezará a negociar desde hoy un acuerdo con el Club de París por la deuda de unos 10.000 millones de dólares que la Argentina mantiene con ese grupo de acreedores.

En ese marco, Kicillof propondría el abono en efectivo del 20 por ciento del pasivo y un acuerdo para un plan de pagos anuales o semestrales por el resto del capital y los intereses, dado que el Club no acepta bonos soberanos.

Así, el gobierno de Cristina Kirchner buscará un mayor nivel de confianza internacional por si el país se ve obligado en los próximos meses a salir al mercado a pedir un crédito para reforzar sus reservas, que están en franca caída.

Las reservas en dólares que acuña el Banco Central cayeron hasta los 29.758 millones en la última semana después de haber alcanzado un pico histórico de 52.654 millones de dólares en enero de 2011.

Además, el dólar sigue avanzando en el mercado negro y ya alcanzó un récord al operar a 11,85 pesos para la compra y 11,95 pesos para la venta el viernes último, motorizado por la demanda de los turistas que viajan al exterior, de los ahorristas y de los especuladores a los que el Gobierno acusa de querer dar «un golpe de mercado».

Con ese escenario hostil en Buenos Aires, el ministro de Economía se sumará a la negociación que, desde hace meses, impulsa el ex titular de la cartera y actual jefe de la Unidad de Negociación de Deuda, Hernán Lorenzino, quien participará de las reuniones que se realizarán en la capital francesa.

La Argentina mantiene una deuda con los países miembros del Club de París desde el default de 2001, por alrededor de 6.700 millones de dólares, que si se le suman los intereses alcanzaría una cifra cercana a los 10.000 millones.

Esa parte del «frente externo» se suma a los acuerdos que el Gobierno ya alcanzó con organismos financieros internacionales, como el Banco Mundial -lo que implicó sellar acuerdos en los tribunales del CIADI con empresas que hacían reclamos al país.

Tras conocerse la noticia sobre el objetivo de renegociar y eventualmente pagar la deuda que la Argentina mantiene con el organismo multinacional de crédito, varios referentes del mundo de los negocios respaldaron la iniciativa oficial.

«Es dar una señal de que se están buscando soluciones prácticas», consideró el titular de la Unión Industrial Argentina, Héctor Méndez, mientras que desde la Cámara Argentina de Comercio sostuvieron que «es una medida oportuna y apropiada».

Fuente: Infobae