EC Sapem

La EC Sapem puso en funcionamiento la línea 33 kV de Santa María- Ampajango, ofreciendo una solución defintiva a los catamarqueños que viven en ese departamento del oeste provincial, que tenían un histórico problema con el abastecimiento de energía ya que hasta ayer recibían el servicio a través de generadores.

Tras ultimar las pruebas de rigor, la Empresa de Energía de Catamarca apagó los generadores y dejó inaugurada totalmente la línea 33 kV que une Santa María y Ampajango.

Durante las dos últimas jornadas se realizaron pruebas de funcionamiento bajo la supervisión de personal de la EC Sapem, que quedó a cargo de la obra en diciembre del 2013 luego de una serie de complicaciones.

Es importante destacar que los grandes motores que abastecían a los habitantes del interior fueron alquilados por el gobierno provincial con el objetivo afrontar los graves problemas eléctricos que sufrían, principalmente cuando el consumo alcanzaba picos altos (entre las 8.00 y las 15.00, y luego de las 19.30 hasta las 00.00 aproximadamente).

La línea 33 kV, además de significar un gran beneficio y avance para los santamarianos, implica un ahorro de 2 millones de pesos en gasoil, que es lo que el gobierno pagaba por mantener los generadores.

Sabotaje
A mediados del mes pasado, personas desconocidas cortaron los cables de la línea eléctrica en construcción en Ampajango y Santa María. La detección del hecho fue advertida por personal que realiza los trabajos de conexión de la línea de 33 kV.

Marcelo Berrondo, directivo de la EC Sapem, en esa oportunidad denunció el sabotaje de la obra en la comisaría de San José para que se inicien las investigaciones correspondientes.

A pesar de las complicaciones que debieron afrontar durante la ejecución de la obra los trabajadores de la Empresa de Energía, lograron concluirla en apenas cinco meses, luego de haber recibido la responsabilidad de la línea eléctrica.

Ante esta situación, y sorteados finalmente los inconvenientes, los vecinos del lugar agradecieron el esfuerzo y expresaron su alegría por lo que implica esta obra en la cotidianeidad de sus días.

El proceso judicial continúa
La obra fue adjudicada inicialmente a la contratista Almacor, que había cobrado por la ejecución del 95% de la misma, aunque la empresa sólo construyó el 65%. Es decir, sobre una obra que en 2008 estaba presupuestada en unos $7,4 millones, Almacor habría embolsado un extra de $2,4 millones. Luego, en octubre de 2010, el gobierno de Eduardo Brizuela del Moral firmó el acta de rescisión de la obra -a juicio de Fiscalía de Estado- “sin elementos claros” que justifiquen tal resolución. En ese momento, aparece en escena la empresa Maker’s Construcciones y Servicios, de Walter Feltrín, a la que el entonces gobierno radical contrató para que culminara con el 35% de la LMT 33 kV Ampajango–Santa María. Es así que, cuando faltaba poco para que termine la gestión del Frente Cívico y Social (FCS), Maker’s fue contratada por $750.000 y se le otorgó un anticipo de $350.000.

Pero tras la asunción del gobierno del FPV y la consecuente verificación de la obra, los técnicos informaron que, sobre el 35% que faltaba ejecutarse, no se realizó trabajo alguno.

Finalmente, la EC Sapem asumió la ejecución de lo que faltaba y terminó la importante obra.

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