Ellas Hacen

Mujeres que participan del programa “Ellas Hacen” están realizando distintas actividades solidarias en beneficio de su comunidad, como parte de la iniciativa de inclusión que ejecuta el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación que conduce Alicia Kirchner, y que se implementa en Catamarca por gestiones del ministro Daniel Barros.

En este marco, un grupo de beneficiarias, con la supervisión de docentes de la Misión Monotécnica Nº 1 de Fray Mamerto Esquiú, llevan adelante tareas de mejoramiento en la vivienda de una mujer de bajos recursos, en la localidad de La Falda, consistentes en la construcción de una habitación y reparaciones del sistema eléctrico, que estaba en condición muy precaria.

“Se trata de una acción que complementa el aprendizaje en oficios, porque a la par que se capacitan para realizar trabajos por los que recibirán un ingreso, colaboran con personas que necesitan ayuda en sus hogares”, señaló la directora de Planificación Estratégica, Mary Aparicio, quien coordina la propuesta.

La funcionaria detalló que del total de beneficiarias –alrededor de mil en Catamarca-, un grupo se dedica a la terminación de sus estudios primarios y secundarios; mientras que otro, como en este caso, aprende oficios que después podrán aplicar mediante cooperativas en el mejoramiento de sus barrios. En su implementación, “Ellas Hacen” dio prioridad a aquellas mujeres que atraviesan una situación de mayor vulnerabilidad, como las víctimas de violencia de género.

 

La iniciativa
El “Ellas Hacen” es una modalidad del programa Ingreso Social con Trabajo “Argentina Trabaja” que se ejecuta en todo el país. A nivel nacional beneficia a unas 100.000 mujeres, que pueden capacitarse, y terminar sus estudios primarios y/o secundarios. También, las cooperativistas participan de distintas capacitaciones: oficios asociados a la construcción, formación integral sobre derechos, cooperativismo y economía social, perspectiva de género y ciudadanía urbana, entre otros.

Gradualmente, las beneficiarias aprenden oficios de mayor complejidad, hasta ser capaces de realizar instalaciones internas de agua potable en hogares, colocación de tanques de agua, conexiones a redes y mejoramiento del núcleo húmedo; ejecución de veredas, pintura y reacondicionamiento de lugares públicos; saneamiento, clasificación de basura y recuperación de espacios verdes.
El impacto del programa es triplemente positivo, ya que crea nuevos puestos de trabajo genuino, promueve el desarrollo de las personas y sus familias y mejora la calidad de vida en los barrios, creando inclusión urbana.

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