Lila Pachado

Doña Lia Pachado es otra de las tejedoras con historia que tiene esta edición 2014 de la Feria Artesanal de la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho, con más de 30 años diciendo presente, tiene las mismas ganas de seguir viniendo como en la primera.

“Yo hace como 30 años que vengo por acá por la fiesta del Poncho, nosotros de chicas que ya veníamos con nuestra madre para acá”, comenzó diciendo la tejedora de Belén, y continuó: “Mi madre era madre soltera, así que nosotras nos criamos entre la lana, hilando ovillando, torcer, lavar, urdir alisar y después comenzamos a tejer en telares rústicos, para nosotros era como un juego”.

Como algunos de los artesanos que exponen su trabajo, Doña Lila, también paso por todos los cambios que tuvo la Fiesta de todos los catamarqueños, “por suerte nosotros pasamos por todos los cambios que tuvo la fiesta, desde la manzana del turismo hasta ahora, ahora está todo más lindo más cómodo, cada año está mejor, se van haciendo cosa mejores, dios quiera que todo siga así”.

También como muchos de los antiguos artesanos del interior provincial, Lila ve como asombro lo que está pasando con las futuras generaciones: “se están terminando los artesanos de antes, porque la juventud ya no se interesa en eso lamentablemente”, sentenciaba la tejedora de la “cuna del Poncho” y continuaba diciendo: “uno por ahí busca jóvenes para que vengan a ayudar, pagándoles por supuesto por su trabajo pero ni así, la verdad que siempre con excusas siempre con algún problema pero no quieren trabajar, lamentablemente”.

“Antes nosotros trabajábamos de sol a sol, no contábamos las horas; tengo ochos hijos y perdí cuatro, tuve 12 hijos, y lamentablemente ninguno sigue con la tradición, mis hijas trabajan en otras cosas, les gustan muchos los negocios”, expresó un tanto resignada la artesana.

En cuanto al trabajo que vino a mostrar y tratar de vender en esta edición de la Feria Artesanal, doña Lila, dijo: “trabajo con lana de llama, oveja, en esas lanas trabajo yo, hago, puyos, chales, lana, y alforjas y algunos ponchos, eso es lo que trajimos para poder vender el trabajo de todo el año”

En cuanto a las expectativas para esta Feria, la tejedora “belicha” dijo: “Las expectativas son de las mejores, esperemos poder vender algo, por ahora está un poco flojo pero esperemos que para el fin de semana pueda ser que se venda más.