Guerra en Franja de Gaza

El Consejo de la ONU para los derechos humanos ha votado este miércoles en Ginebra el inicio de una investigación sobre violaciones hechas en la guerra en la Franja de Gaza. La resolución ha pasado por 29 votos. Estados Unidos se ha declarado contrario y todos los países de la Unión Europea se han abstenido del voto.

La Santa Sede con la intervención de monseñor, Silvano María Tomasi ha pedido el cese inmediato de las hostilidades y un compromiso cierto por la paz que evite las injusticias de la violencia contra los civiles palestinos y el uso de misiles contra objetivos civiles en Israel.

Asimismo, el representante de la Santa Sede ante la ONU ha pedido oficialmente una suspensión de la guerra para facilitar el acceso de la ayuda humanitaria a favor de la población de Gaza. Además denunció que la mayoría de las victimas de la guerra son civiles.

La violencia semillas de odio y resentimiento
“La voz de la razón parece estar sumergida por el ruido de las armas. La violencia no conduce a nada, ni ahora ni en el futuro. Las injusticias y violaciones de los derechos humanos, especialmente el derecho a la vida y a vivir en paz y seguridad, arrojan nuevas semillas de odio y resentimiento” constató el arzobispo Tomasi durante 21 ª Sesión Especial del Consejo de Derechos Humanos.

Posibles crímenes de guerra en Gaza

En este sentido, la ONU ha alertado de posibles crímenes de guerra en Gaza. El ejército israelí y los milicianos de Hamas parecen haber violado las leyes internacionales. La comisaria de Naciones Unidas para los derechos humanos, Navi Pillay, advirtió el miércoles que alrededor del 70% de los 650 palestinos y 31 israelíes muertos en el conflicto eran civiles.

Sin ahorrar indulgencias a un bando u otro Tomasí afirmó: “Las conciencias están paralizadas por un clima de violencia prolongada que busca imponer una solución a través de la aniquilación del otro. Demonizar a otros, sin embargo, esto no elimina sus derechos. Por el contrario, el camino a seguir consiste en el reconocimiento de nuestra humanidad común”.

Cultura de la violencia que consume victimas civiles
“Se está consolidando una cultura de la violencia, cuyos frutos son la destrucción y la muerte. A largo plazo, no puede haber ganadores en la tragedia actual, sólo más sufrimiento. La mayoría de las víctimas son civiles, que según el derecho internacional humanitario deberían ser protegidos” aseguró el  Representante Permanente de la Santa Sede ante la ONU en Ginebra.

Valor sin tiempo de las palabras del Papa Francisco en Tierra Santa
Al mismo tiempo quer aumentan las continuas violaciones hechas por el ejército israelí y los milicianos de Hamas durante su guerra de dos semanas en la Franja de Gaza, Tomasi recordó las palabras de Papa Francisco durante el  peregrinaje a Tierra Santa, (Belén, 25 de mayo de 2014). «Por el bien de todos – dijo Francisco – se redoblen los esfuerzos y las iniciativas encaminadas a crear las condiciones para una paz estable basada en la justicia y el reconocimiento de los derechos de cada uno y sobre la reciproca seguridad”.

Posición de la Santa Sede ante la violencia  
“La Delegación de la Santa Sede reitera su opinión de que la violencia nunca paga. La violencia sólo traerá más sufrimiento, destrucción y muerte, y evitar que la paz sea una realidad. La estrategia de la violencia puede ser contagiosa y convertirse en incontrolable” afirmó.

No acostumbrarse al mal. “Para combatir la violencia y sus consecuencias nocivas debemos evitar acostumbrarnos a los asesinatos. En un momento en que la brutalidad es una práctica común y las violaciones de los derechos humanos son omnipresentes, no debemos volvernos indiferentes sino responder de una manera práctica para reducir el conflicto que nos afecta a todos” añadió.

Monseñor Tomani hizo un llamado a la responsabilidad de los medios de comunicación que informan sobre la situación en el territorio palestino ocupado y Jerusalén oriental.

“Los medios de comunicación deberían informar de manera justa y sin prejuicios la tragedia de todos los que sufren a causa del conflicto, con el fin de facilitar el desarrollo de un diálogo imparcial, que reconoce los derechos de todos, respete las legítimas preocupaciones de la comunidad internacional para apoyar un esfuerzo serio para lograr la paz”.

Un llamado para reconocerse parte de la misma familia humana  
“Con la vista puesta en el futuro, el círculo vicioso de la venganza y las represalias debe cesar. Con la violencia, los hombres y las mujeres seguirán viviendo como adversarios o enemigos, pero con la tranquilidad pueden vivir como hermanos y hermanas (Papa Francisco, Jardines Vaticanos, 08 de junio 2014).