habitantes de Ucrania

Un Ave María en la Plaza San Pedro por los sufrimientos de los ucranianos. La «amada tierra de Ucrania» fue protagonista hoy en los llamados del Papa. La situación de «tensión y conflicto no parece aplacarse y genera mucho sufrimiento entre la población civil», dijo el Papa durante el Ángelus y pidió rezar por las «víctimas, sus familias y cuantos sufren». Hoy, en Ucrania, es fiesta nacional. El pasado 18 de julio el Pontífice había llamado a las partes en conflicto con un fuerte llamado «por la paz y por un compromiso para encontrar soluciones de diálogo, para evitar más pérdidas de vidas humanas inocentes» y para «superar las incomprensiones», buscando pacientemente el diálogo y la pacificación.

«Hoy, nuevamente, «mi pensamiento se dirige de forma particular a la amada tierra de Ucrania», dijo Bergoglio, «a todos sus hijos e hijas, a sus anhelos de paz y serenidad, amenazados por una situación de tensión y conflicto que no parece aplacarse y genera mucho sufrimiento entre la población civil. Encomendemos al Señor Jesús y a la Virgen a toda la nación y recemos unidos sobre todo por las víctimas, sus familias y cuantos sufren. Recibí una carta de un obispo que cuenta todo este dolor. Recemos juntos a la Virgen por esta amada tierra». Después el Papa concluyó invitando a los fieles reunidos en la Plaza a recitar un Ave María. «Cada bautizado ha sido llamado a ofrecer a Jesús la propia fe, pobre, pero sincera, para que Él pueda continuar construyendo su Iglesia, en cualquier parte del mundo».

El Evangelio de hoy habla del testimonio de fe de Pedro. Y «nos interpela a cada uno de nosotros. Porque si el Señor encuentra en nuestro corazón una fe, no perfecta, pero al menos sincera y genuina, entonces Él ve en nosotros piedras vivas con las cuales construir su comunidad». También en nuestros días hay mucha gente que cree que «Jesús es un gran profeta, un maestro de sabiduría, un modelo de justicia»; de ahí su invitación a que pensemos de qué modo responderemos a su pregunta: «¿Pero ustedes, quién dicen que soy yo?», subrayó el Papa. El Pontífice invitó a los peregrinos y fieles a repetir «tres veces, todos juntos», el propio credo: «Tú eres Cristo, el Hijo del Dios vivo». Antes de despedirse de la multitud, recordó: «no se olviden de rezar por mí». Quedarán impresas las palabras que pronunció hoy: «si el Señor encuentra en nuestro corazón una fe, no perfecta, pero al menos sincera y genuina, entonces Él ve en nosotros piedras vivas con las cuales construir su comunidad».

Vatican Insider