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En abril de este año la Universidad Nacional de Catamarca inició un importante proceso de auto-evaluación que incluye a todas sus funciones básicas: docencia, investigación, extensión, y gestión. El informe final será evaluado por la CONEAU.

Esta importante etapa auto-evaluativa, que se realiza en base a la ley de Educación Superior, arrancó con la firma de un acuerdo entre el rector de la UNCA, Ing. Flavio Fama y la presidencia de la Comisión Nacional de Evaluación y acreditación Universitaria (CONEAU).

Además de cumplir con la Ley de Educación, la UNCA debe preparar un informe para someterlo a una comisión externa de evaluación de CONEAU. Al respecto, la coordinadora de la Comisión Auto-evaluadora, Liliana Medina, comentó que el proceso es desarrollado por una comisión de auto evaluación, conformada por un representante de cada una de las facultades.

El plan de trabajo fue aprobado por el Consejo Superior y la comisión se está reuniendo periódicamente. “En esta primera etapa se están recopilando datos en las facultades, sobre alumnos, egresos, ingresos, carreras y docentes”, explicó la coordinadora.

Este proceso se diferencia de la acreditación de carreras en que no se trabaja sobre estándares, sino que cada universidad se evalúa desde sus propios objetivos. “Partimos del Plan Estratégico de la UNCA”, señaló Medina, y adelantó que de este proceso puede incluso surgir la necesidad de modificar dicho Plan.

 

Evaluación de la CONEAU
El mecanismo indica que cuando finalice el proceso en abril de 2015, se redactará un informe a la CONEAU. Posteriormente, en un plazo de seis meses, el organismo designará evaluadores que visitarán la UNCA para contrastar los datos vertidos en el informe y realizar las recomendaciones pertinentes.

“Yo considero que esto es muy positivo porque cualquier proceso tiene que tener una auto-evaluación para crecer y mejorar. Queremos saber que es lo que se está haciendo, a donde estamos parados, cuáles son nuestras debilidades, y que podemos hacer para mejorar”, concluyó Medina. Según se anticipó desde la Comisión, la idea es que de este proceso surja una estructura dedicada exclusivamente a la realización de una autoevaluación permanente.