Fundación de Catamarca

La palabra Catamarca proviene de dos vocablos quechuas: cata, que significa “ladera”, y marca equivalente a “fortaleza de frontera”.

Antes de la conquista española, la provincia estaba poblada por diversas etnias aborígenes. En Santa María vivían los quilmes, los tolombones, los yocaviles y cerca de Amaicha, los acalianes; en Belén, los hualfines, los famaifiles y los culampajos; en Andalgalá,los andalgalás, los tucumangasta, los aconquijas, los mallis, los chauchasquis y los huasanes; en Pomán, los pomanes, los colreños, los bechas, los mutquines, los sijanes y los saujiles; en Tinogasta, los abaucanes, los pituiles, los huatungastas, los mayulucas y los fiambalaos. A menudo, el nombre de estas tribus era la extensión del nombre de un cacique o de la región que habitaba. En su conjunto formaban la parcialidad.

Hacia el noroeste de la actual capital catamarqueña habitaban otras tribus como los motigastas, en Valle Viejo; los sitguagastas y collagastas, en Piedra Blanca; los colpes y huaycamas, en Ambato; los paquilingastas, en Paclín y los alijilanes y apatamas, en Santa Rosa. Tanto estas tribus como los pueblos calchaquies estaban hegemonizadas por la cultura diaguita, íntimamente vinculada a la incaica.

En general, las tribus catamarqueñas gozaban de un excelente desarrollo social y económico, lo que permitió mantenerse unidas, bajo ciertas formas de federación y distinguirse por la organización de sus aldeas.

La Provincia de Catamarca está ubicada en la jurisdicción de la antigua Gobernación del Tucumán, creada en 1563 por el Rey de España, Felipe II. Esta Región fue descubierta en 1536 por el Conquistador Diego de Almagro, y reconocida y explorada, entre 1543 y 1545, por la expedición del Capitán Diego de Rojas. La Ciudad de San Fernando Valle de Catamarca y su jurisdicción fueron creadas por Real Cédula del 16 de agosto de 1679, en cuyo cumplimiento intervino el Gobernador del Tucumán, D. Fernando de Mendoza y Mate de Luna, quien concretó su fundación el 5 de julio de 1683. La nueva ciudad significó la culminación de un complicado proceso fundacional iniciado en 1558 por el Capitán Juan Pérez de Zurita, cuando pobló la Ciudad de Londres de la Nueva Inglaterra, emplazada en la zona oeste del territorio catamarqueño.

Al subdividirse administrativamente el Virreinato del Río de la Plata, conforme a la Real Ordenanza de Intendentes del 28 de enero de 1782, Catamarca quedó ubicada dentro de la Gobernación Intendencia cuya cabeza era San Miguel de Tucumán. La Real Cédula del 5 de agosto de 1783, suprimió la Gobernación Intendencia del Tucumán, con lo cual Catamarca -además de Tucumán, Santiago del Estero, Jujuy, Salta y Puna- pasó a integrar la nueva Gobernación Intendencia de Salta del Tucumán, con sede gubernativa en Salta.

Una vez disuelto el Virreinato del Río de la Plata a raíz de la Revolución de 1810 subsistió, sin embargo, el régimen intendencial, y por Decreto del 8 de octubre de 1814, el Director Supremo, D. Gervasio Antonio de Posadas, dividió la Intendencia de Salta del Tucumán y creó la Gobernación -Intendencia del Tucumán, con asiento en San Miguel, y cuya jurisdicción integraron, además, Catamarca y Santiago del Estero.

En el marco de la crisis política que acompañó la disolución del Directorio y del Congreso, el Gobernador Intendente de Tucumán, Coronel D. Bernabé Aráoz, erigió, el 22 de marzo de 1820, la República Federal de Tucumán formándola con Santiago del Estero, Catamarca y Tucumán. El 25 de agosto de 1821, en un Cabildo Abierto, el pueblo catamarqueño disolvió la dependencia que ligaba Catamarca con Tucumán, con lo cual conquistó su autonomía.