Lic. Isabel Ramirez

La problemática de los suicidios en la zona norte del departamento está siendo contenida desde hace tiempo por los profesionales de la salud, pero a pesar de ello las cifras dan cuenta de que se ha convertido en la jurisdicción con más alto índice de mortandad por esta causa, afectando principalmente a la población adolescente.

De acuerdo con datos oficiales proporcionados por la psicóloga Isabel Ramírez (MP 122) de Salud Mental del Área Programática 10, este año ocurrieron varias muertes por suicidios, la mayoría de ellos desde Fiambalá hacia el norte del departamento.

La psicóloga dijo que se viene trabajando con los elementos disponibles y con el poco personal existente desde hace tiempo en la contención de casos y que desde junio se lo hace con el apoyo de un equipo del hospital San Juan de Catamarca y del Ministerio de Salud de la provincia.

Puntualmente la acción se realiza sobre el alumnado de la escuela secundaria de Palo Blanco, «que es con la que venimos trabajando sistemáticamente desde junio con los pocos o muchos que participan de las reuniones”.

El presidente de la institución Salugénica, que trabaja en la capital provincial con situaciones similares, Diego Iván Molina, había destacado que era necesario realizar en la comunidad «un tratamiento de posvención, orientados específicamente a las familias de los dos adolescentes fallecidos», al respecto, Ramírez dijo que se viene trabajando desde hace tiempo y que incluso tienen pacientes jóvenes a los que se contiene de manera permanente.

El alerta de los profesionales respecto de estos casos se manifestó a partir del doble suicidio ocurrido el pasado fin de semana en la localidad de Tatón, donde dos adolescentes (primos entre ellos) decidieron quitarse la vida.

Incluso con posterioridad, otro joven de 16 años, familiar de las víctimas, intentó infructuosamente lo mismo. Este joven es atendido y contenido mientras está internado en el hospital zonal.

Aún así, la problemática de los suicidios se torna sumamente compleja para abordarla, sobre todo si a las charlas con los adolescentes no se añaden acciones vinculadas con la contención social integral de las familias en áreas tan disímiles como la desocupación, la alimentación y las posibilidades de progreso.
El clima

Un dato que causó sorpresa dentro del seguimiento que se realiza desde el área en los casos de suicidios ocurridos, es su estrecha vinculación con el fenómeno climatológico del viento zonda.

«También atenta como un factor de riesgo el ambiente de viento zonda, porque todos los casos consumados han sido con la presencia de este fenómeno. Esto predispone y afecta mucho el estado de ánimo, sobre todo de las personas depresivas. Es influenciable tal vez porque ese día no se sale a la calle, y el depresivo se siente solo, y eso lleva a este tipo de decisiones. Pasa desde hace años”, remarcó la psicóloga.
POSVENCIÓN

 El director de Salugénica, Diego Molina, señaló que luego de hechos de suicidios se debe realizar una tarea de contención y posvención con las familias, los amigos y los compañeros de las víctimas.

El trabajo frente a la población vulnerable

La psicóloga Ramírez especificó que entre los indicadores que surgen del diagnóstico interdisciplinario realizado aparece la falta de contención, tanto de la familia como de las instituciones del Estado que poco hacen por la juventud.

«Mucho tiene que ver la falta de espacios de recreación y de contención para adolescentes, que pasan muchas horas solos, mucho tiempo sin ocupar en algo porque no hay un polideportivo o alguna actividad que los contenga, como actividades artísticas o deportivas”, expresó.

Asimismo, remarcó que «la falta de contención en sus hogares es suplida muchas veces en este tipo de lugares donde son escuchados, pero no los hay. Pasa que los profesores corren de una escuela a otra para dar su clase y no saben si a los alumnos les está pasando algo porque ellos no cuentan con las herramientas, pero cuando vamos a dictar las charlas también vemos la falta de compromiso”.

En este sentido, la profesional de la Salud Mental expresó que tampoco existen los «gabinetes psicopedagógicos, venimos desde hace años bregando por eso, pero el sistema educativo que tenemos y el sistema político que hay no les da importancia a todo esto. Creo que es hora de que pongan las barbas en remojo desde la política para que se trabaje no únicamente cuando ocurre una desgracia sino de manera permanente”, advirtió.

 

Fuente: ElAncasti