Miguel Ángel Pioli

El suicidio de un joven de 19 años que se encontraba en una celda de aislamiento habría sido el disparador para que la gobernadora Lucía Corpacci le pidiera ayer la renuncia al director del Servicio Penitenciario, Miguel Ángel Pioli.

Alrededor de las 11.30 de la mañana, un celador que cumplía con sus rondas advirtió que el procesado Jonathan Daniel Tapia (19) había tomado la drástica decisión de darle fin a su vida. El joven se encontraba en una celda de aislamiento junto a un compañero, pero éste casualmente se había ido a una entrevista con una asistente social, dándole a Tapia tiempo de llevar a cabo su cometido.

La intervención de los guardiacárceles habría sido inmediata y se diligenció su traslado en compañía del médico de la institución hacia el hospital San Juan Bautista. Allí, según trascendió, habrían intentado reanimarlo, ya que aún presentaba signos vitales muy bajos, pero los esfuerzos fueron en vano.

El hecho fue investigado por el fiscal de la Unidad de Delitos Especiales Miguel Mauvecín, quien despejó las dudas sobre otras hipótesis en base al material probatorio recabado y la autopsia practicada al cuerpo del joven. Según trascendió, aunque se desconocen los motivos fehacientes de su decisión, ya había tenido dos intentos de suicidio previos.

Tapia, quien había salido de la misma institución semanas atrás, volvió al penal tras ser arrestado en el barrio Eva Perón, a pocas cuadras de un inmueble en el que habría intentado robar un televisor LED, pero quiso huir luego de ser visto por los vecinos.
Pedido de renuncia
La novedad fue confirmada por la noche, desde el área de prensa de Casa de Gobierno. Pioli, quien asumió en sus funciones al inicio de esta gestión, no habría cumplido las expectativas esperadas.

Entre aciertos y desaciertos administrativos, al director del penal local le tocó afrontar varias muertes de internos -por suicidio y una en una riña- y la primera fuga desde que la cárcel se encuentra en Miraflores.
Hechos graves
Entre los últimos episodios más resonantes ocurridos en la institución carcelaria, se puede mencionar el incidente violento en el que un preso con graves problemas psiquiátricos, el “Loco” Luis Alejandro López, le asestó un puntazo en el ojo a otro interno identificado como Warner Marcelo Solórzano, quien según los dichos de sus familiares, no revestía una peligrosidad tal como para mantenerlo en el mismo pabellón que a los internos peligrosos (7-B), ya que había sido condenado por hechos menores.

Otro de los incidentes de gravedad acontecidos en el penal fue la muerte de Gonzalo Daniel Nieto, quien fue ultimado por Ramón Orlando “Cunino” Vera, luego de una violenta escaramuza con facas tumberas. Los reclusos arrastraban rencillas de vieja data, pero nada impidió que protagonicen la pelea. En el juicio posterior, acontecido en abril de 2013, Vera fue absuelto por entender que se defendió legítimamente.
Agredido
Otro de los hechos que causaron mayor malestar entre el personal del servicio fue la actitud de la dirección de la cárcel con el guardia Damián Córdoba, quien quedó con carpeta médica luego de ser salvajemente atacado en el segundo intento de fuga de “Jota” Jiménez. En este sentido, hubo acusaciones de abandono de persona.

Dos fugas
Bajo la dirección de Pioli, fueron dos los internos que lograron evadir fácilmente la vigilancia de los guardiacárceles y huir del penal, aunque ambos fueron recapturados.

La primera fuga, que será recordada como la primera de la historia del servicio de Miraflores, fue la de Jacobo Eliseo Jiménez. En mayo de 2013, “Jota” burló a toda la seguridad del lugar y emprendió la huida en una Kangoo que encontró con las llaves puestas. Este año, hirió a un guardiacárcel en otro intento de fuga.

El caso más reciente fue el de Claudio Guillermo Sosa (34), ocurrido en marzo de este año. El recluso hizo un boquete durante la noche en una pared, sin ser advertido y una vez fuera de su celda, ganó los patios y cortó una zaranda perimetral. Sosa fue recapturado unas siete horas después, en una finca en Huillapima, con dos facas entre sus pertenencias.