peleas de gallos

Muchas de las ejecuciones que las autoridades atribuyen a disputas entre grupos por asuntos de narcotráfico se han producido en galleras.

En las galleras las apuestas se hacen de boca, sin ningún papel, y con eso basta.

Un código no escrito, pero respetado por todos, y que al ignorarlo puede llevar la sangre al río.

En el narcotráfico exige palabra de gallero, pues no hay tribunal para dirimir las diferencias del ilícito negocio. Los acuerdos se hacen de palabra y violarlos inevitablemente trae la sangre en el camino.

Lo mismo ocurre en el mundo del narcotráfico, en el que los multimillonarios negocios se hacen de palabra y los grandes capos apenas suelen llevar anotaciones en una libreta para no confundir los detalles.

Tantas similitudes quizás sea la explicación de porqué en República Dominicana los señalados por las autoridades como los incipientes nuevos barones del narcotráfico son hombres de las trabas, visitantes asiduos de las galleras, portadores orgullosos de títulos como “gallero del año” o de “la traba del mes”.

No hay que irse muy lejos, esos que son señalados por la propia Procuraduría General de la República como “narcotraficantes más buscados” o “los más sangrientos” del país, son habituales de los principales coliseos gallísticos..

La semana pasada el procurador general de la República y el jefe de la Dirección Nacional de Control de Drogas ofrecieron una inusual rueda de prensa para anunciar orden de captura contra Winston Rizik Rodríguez, mejor conocido como “El Gallero”, a quien calificaron como el narcotraficante “más buscado del país”.

Sin embargo, Rizik hace vida cotidiana en el coliseo gallístico Alberto Bonetti. Sus actividades las hace a la luz del público.

Tan es así que en varias ocasiones ha sido premiado, tanto él a título personal como en representación de sus trabas Yari y W. Rizik. En noviembre pasado recibía orgulloso el premio del “Gallero del mes” y competía por el de “Gallero del año”.

Las disputas de Rizik con otro gallero, también acusado de narcotráfico, ha bañado de sangre la región Este del país.

El hoy detenido acusa a Pascual Cabrera Ruiz de perseguirle y haber perpetrado unos cinco atentados en su contra.

Según Rizik esa enemistad se originó en disputas de galleras. Al punto de que delimitaron sus terrenos; dice que Cabrera lo debe dejar tranquilo en las galleras de Santo Domingo y Monte Plata, y él le deja carta abierta para Santiago y la región Este.

Sin embargo, las autoridades atribuyen esas disputas a la falta de la “palabra de gallero” (pero en negocios de narcotráfico) y a las luchas por sustituir a Antonio del Rosario Puente (Toño Leña), quien ahora, desde la cárcel en Puerto Rico, parece inclinarse por Pascual Cabrera Ruiz.

Un informe de inteligencia  indica que Rizik Rodríguez habría sido víctima un “tumbe” de 500 kilos de cocaína, de lo que se acusaba en su momento a Cabrera Ruiz y a su socio Alfredo Rodríguez (conocido como Niño Pata Corta y que fue ejecutado).

“La pérdida de esta droga desencadenó una secuencia de ejecuciones y sicariatos en varias regiones del país”, indica el informe.

Muchos de esos ataques se perpetraron en discotecas en La Romana, pero contra Rizik se produjo uno en una gallera de Villa Altagracia, en el que su vehículo recibió trece disparos.

El otro fue en febrero de 2010, en el que resultó muerto el ingeniero Wilson Alejandro Luna, a quien los sicarios confundieron con Rizik. Dos días después “El Gallero” fue atacado en plena avenida Lincoln con José Contreras, en Santo Domingo, salvando la vida milagrosamente.

En noviembre de ese mismo año sicarios mataron en Puerto Rico a Mario Cabrera, sobrino de Pascual Cabrera Ruiz.

En junio de 2011 fueron atacados en la gallera Benerito, en Higüey, varios del grupo de Pascual Cabrera, resultando muertos su sobrino Sandy Cabrera y Carlos Manuel Jiménez Silvestre (alias Papi Chivas) y herido Julián Rijo Rijo. Las autoridades acusaron de esas muertes al hoy ejecutado sicario Juan Cordero Félix (Copelín) y se acusó de ser autor intelectual a Winston Rizik Rodríguez. Sin embargo, lograron ser descargados en los tribunales.

Las galleras han continuado vinculándose a la sangre, en agosto de 2012 fue asesinado el exjefe del Servicio Secreto de la Policía, Ramón, a quien se le atribuye haber sido jefe de la seguridad personal de Rizik Rodríguez. Varios sicarios lo interceptaron en la avenida Núñez de Cáceres próxima a la avenida 27 de Febrero, de esta capital, luego de salir del coliseo gallístico de Santo Domingo.

A las supuestas disputas entre Rizik y Cabrera el Ministerio Público y la Policía Nacional atribuyen más de 30 muertes, incluyendo jefes de bandas de narcotráfico que operan fundamentalmente en La Romana e Higüey.

Pero otros narcotraficantes han salido de las trabas de gallo. José Calderón Rijo (alias La Araña) fue arrestado a principios del año pasado y acusado de encabezar una red de narcotráfico. Al momento de su arresto le incautaron más de un millón de dólares y numerosos bienes. Pero éste tampoco era un hombre de bajo perfil, además de dedicarse abiertamente a actividades de campaña electoral, era el propietario de la traba “24-7”, una de las más activas del coliseo gallístico.