semillas de Chía

Las semillas de chía son realmente una gran fuente de propiedades para el organismo. Si bien se pueden emplear de múltiples formas, rinden de mejor forma cuando se las activan. ¿Quieres aprender a hacerlo? Es muy sencillo y podrás verlo en el artículo.

Si bien las semillas de chía pueden consumirse espolvoreadas sobre un yogur, una ensalada o mezcladas con otras de su misma clase, activarlas previamente puede traer mejores resultados. Es que así sueltan mejor su fibra previamente y se digieren con mayor facilidad. Son tan sólo unos pocos pasos que te valdrá un posible mejor aprovechamiento de estas grandes aliadas para la salud.

Ingredientes:

  • Dos cucharadas de semillas de chía
  • Un vaso de agua

Preparación:

Toma un mortero y coloca allí las semillas de chía. Machácalas hasta molerlas, pero sin que lleguen a quedar como harina. Ahora incorpóralas al agua y déjalas reposar por espacio de una hora, aproximadamente.

Superado ese tiempo, verás cómo las fibras solubles y los aceites de la chía (súper saludables, los tan mentados omega 3 y 6) afloran a la superficie y se han transformado en una especie de viscosa gelatina.

Ahora no tienes más que consumirla tal como está, añadir a batidos, yogur o lo que se te ocurra. Las semillas ya están activadas y podrás disfrutar de sus propiedades en su plenitud.