Presidenta CK con Papa Francisco

La presidenta Cristina Fernández almorzó y dialogó con el papa Francisco en la residencia de Santa Marta en el Vaticano, Roma, Italia.

Antes de partir hacia Nueva York, Estados Unidos, para participar de la Asamblea de las Naciones Unidas, la mandataria dio detalles del encuentro, en diálogo con la prensa en el aeropuerto Ciampino. Y entre algunos detalles de la visita y de la “multitudinaria” comitiva que la acompañó, recalcó que el papa no le transmitió “en absoluto” ninguna preocupación por la gobernabilidad del país, como se había difundido. Por el contrario, dijo la mandataria, “está muy preocupado por la situación que está viviendo el mundo”.

La presidenta destacó que “cuando el Papa habla lo hace a través del Papa”, al negar esas versiones.

La Jefa de Estado aludió a la encíclica Evangelii Gaudium en la que el papa Francisco se refiere a la situación de los países endeudados, y dijo que “parece escrito para la Argentina, pero en realidad está escrito para muchos países”. ”Habla de la deuda de los países, los intereses, el agobio para los pueblos, el crecimiento exponencial de las riquezas. Casi parece escrita para la Argentina pero está escrita para muchos de los países”, dijo.

En tanto, dijo que el papa está “muy contento” con la aprobación en el seno de las Naciones Unidas de la propuesta de Argentina y del G77+China de establecer un marco jurídico legal a nivel global para los procesos de reestructuración de deuda soberana.

Pasadas las 12,30 de Roma y vestida del riguroso negro que exige el protocolo, la mandataria ingresó acompañada por el embajador argentino en la Santa Sede, Juan Pablo Cafiero y fue recibida al ingresar por el prefecto de la Casa Pontificia, George Gänswein.

Luego, se encontró con Francisco, a quien le entregó algunos regalos, entre ellos, un retrato Pop Art al estilo Andy Warhol, un cuadro de Evita, miel de productores chaqueños, una escultura de una virgen desatanudos, obras de orfebrería que le habían regalado a ella y una tabla contenedora, fileteada con la imagen de la Virgen de Luján, que fue realizada en una fábrica recuperada.

En su charla con la prensa, Cristina Fernández destacó que el Santo Pontífice la recibió con la “calidez de siempre” y con la “naturalidad” que hace a las “personas de carne y hueso”. ”Me parece que (la naturalidad) es lo que desacartona a las personas y nos hace de carne y hueso porque no dejamos de ser hombres y mujeres con virtudes, y con más defectos que virtudes”, dijo Cristina, entre otras de sus apreciaciones sobre el encuentro.

Además, detalló quienes la acompañaron en la “multitudinaria” comitiva, integrada, entre otros, por el canciller Héctor Timerman; el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli; el secretario de Culto, Guillermo Oliveri; el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini; el secretario de Comunicación, Alfredo Scoccimarro; el vicegobernador de la provincia de Buenos Aires, Gabriel Mariotto; el titular de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez; el senador nacional Aníbal Fernández; los diputados nacionales Eduardo de Pedro, quien le obsequió salamines de Mercedes, y Andrés Larroque, quien le regaló una remera de La Cámpora al papa.

También saludaron al papa otros dirigentes de La Cámpora, Movimiento Evita y Kolina. Cristina dijo que se le heló la sangre cuando Victoria Montenegro, integrante de HIJOS, le entregó una foto de su mamá desaparecida al papa, quien dijo conocer la historia de la joven.

Y, en cuanto al almuerzo, detalló que comieron una ensalada verde, bife de costilla -que dijo no ser tan rico como la carne argentina- y verduras al vapor con aceite de oliva -que sí destacó-.