azúcar

“El aumento del consumo de azúcar ya sea en alimentos industrializados o no es perjudicial ya que conlleva a alteraciones en la presión arterial, elevando el nivel de glucosa sanguínea por la resistencia a la insulina o la diabetes, eleva el nivel de triglicéridos y aumenta la incidencia de obesidad, todo esto lleva al síndrome metabólico”, precisó.

De acuerdo al especialista, el síndrome metabólico es el nombre de un grupo de factores que elevan el riesgo de sufrir la enfermedad coronaria y otros problemas de salud, como diabetes y accidentes cerebrovasculares. “Hay que tomar en cuenta si el paciente tiene una concentración de triglicéridos más alta de lo normal, una presión arterial elevada y una presencia de glucosa sanguínea en ayunas mayor a lo establecido”.

“Las personas que tiene factores de riesgo coronario son aquellos que padecen de hipertensión arterial, diabetes, dislipidemias (colesterol y trigliceridos altos), tabaquistas, obesos, sedentarios y personas con antevente hereditario de cardiopatía coronaria”, indicó.

Según Bristan Maraza existe de 10 a 25 % mayor posibilidad de ataques cardiacos por culpa del exceso de azúcar. Por ello la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los azúcares añadidos deban representar menos del 10% de la ingesta total de calorías diarias. Se trata de 70g para los hombres y 50g para las mujeres al día.

Hay diferentes maneras en que se les llama en las etiquetas a los agregados de azúcar, que los industriales usan para ocultarla. Se les puede hallar así: Sacaros, glucosa, fructosa, maltosa, melaza, almidón hidrolizado, azúcar invertido y jarabe de maíz. “El azúcar en sí no es perjudicial, al cuerpo le hace falta para sus necesidades, pero consumirlas en exceso contribuirá al aumento de peso y a su vez, puede acelerar la enfermedad del corazón”.

“Al momento de consumir bebidas azucaradas como gaseosas, enlatados, mermeladas, elegirlas con mesura y de preferencia consultar con su médico y nutricionista. Es necesario mantener un peso adecuado, seguir una dieta balanceada, hacer ejercicio cada día y dejar el hábito del tabaco, para cuidar su salud cardiovascular”, agregó.