Lautaro Acosta

Mientras el ambiente del fútbol se sorprendía por la hazaña que estaba gestando el Deportivo Capiatá en La Bombonera, Lautaro Acosta, quien tiene un pasado en Boca, pasó una de las peores noches de su vida.

Suspendido en la Copa Sudamericana y sin compromisos recientes con el «Granate», el «Laucha» aprovechó la noche del miércoles para dirigirse al cumpleaños de un ser querido en Adrogué, pero cuando intentó volver a su casa, se sorprendió con la delincuencia que azota al país.

El futbolista sufrió un secuestro exprés y según relató, los maleantes le pegaron y lo amenazaron de muerte. Un grupo de delincuentes armados lo abordaron en su vehículo y lo obligaron a manejar hasta la casa de su padre, donde le robaron dinero en efectivo y varias pertenencias.

«Me secuestraron media hora, querían llevarme a la villa para decidir qué hacer» le dijo el jugador a La Red, mientras que su padre, Roberto, explicó: «Eran cuatro delincuentes. Dos ingresaron a casa, uno esperó en la puerta y otro manejaba. Estaban armados». «Me pegaron bastante al principio culatazos y piñas», agregó Acosta, de 26 años.

Según su relato, «todo el tiempo me ponían (una pistola) en la cabeza, le sacaban el seguro, me la ponían en una pierna y me decían que no iba a jugar más, que iban a disparar. Tuve mucho miedo», admitió.

«A las cinco cuadras me reconocieron y me empezaron a decir que era jugador, que tenía dólares…», contó el delantero granate. «Me dijeron que si no les entregaba lo que querían me iban a matar. Fueron unos 40 minutos. Me mostraban cómo sacaban el seguro de sus armas y me decían que iban a disparar», sostuvo, y aseguró que «era gente que no era la primera vez que hacían esto».

Luego, los delincuentes se dirigieron hasta la casa del jugador, donde se encontraban sus padres. Allí, las amenazas continuaron hasta que los ladrones lograron hacerse con los ahorros de la familia. Una vez adentro de la casa, el horror siguió. «Les dimos lo que veníamos juntando para las vacaciones. Se llevaron eso y se fueron», contó, por su parte, el padre de Acosta. «Lo normal que uno puede tener en una casa para vivir», añadió «Estamos alterados, pero es el país en el que vivimos», concluyó el familiar del «Laucha». Finalmente el futbolista aprovechó para criticar al Gobierno por el problema de la inseguridad y se dirigió directamente contra un referente del kirchnerismo: «Hay que decirle al señor Aníbal Fernández que hay inseguridad. Nada de sensación».