Joven tinogasteña padeció de un robo en su obra

La joven Tinogasteña Camila Carrizo en comunicación con FM Acuario el pasado jueves 23 de Octubre, contó que fue víctima de la inseguridad, que con mucho esfuerzo está construyendo su casa propia, tuvo que sufrir el robo de gran parte del material de construcción que se encontraba en la obra.
Y así lo expresó mediante una carta pública:

Carta a la comunidad de Tinogasta

«Qué tristeza se siente el NO poder disfrutar a pleno de un anhelo, no es increíble, pero no me lo esperaba de nuevo; fue devastador apenas y abrí los ojos por la mañana para cumplir con la rutina diaria de trabajo y recibí un llamado, que en esta sociedad (supuestamente tranquila) no es de esperarse».

«NOS ROBARON» fue la frase que utilizo mi capataz, «NOS ROBARON» fueron las primeras palabras que oí al despertar a las 7.27 am. Salí urgente hasta el lugar del hecho, se habían llevado el material de trabajo de los obreros, y valla que se tomaron su tiempo para hacerlo!!! «QUE BÁRBARO!!!», «SON UNOS INFELICES!!!», fue la frase que uno de los obreros dijo compungido por lo sucedido, mas aun lo hacía cuando contaba que la noche anterior (21/10/2014) habían trabajado hasta muy tarde para evitar que esto suceda de nuevo, ya que al inicio de la obra se llevaron las herramientas de trabajo.

Gracias a dios los hombres dieron aviso inmediato a la fuerza policial, quienes llegaron de inmediato, casi al mismo tiempo que yo, estos siguieron los «rastros frescos aun» por el hecho recién cometido, y así lograron dar con uno de los mal vivientes y recuperar lo sustraído. Y adivinen qué? Una ironía de la vida!!! Esta persona es MENOR DE EDAD, es decir, IN-IMPUTABLE, lo que significa que en un par de horas saldrá de nuevo a la calle a robar, a seguir ingiriendo bebidas alcohólicas y sustancias desconocidas, sin ir más lejos, saldrá a la calle una vez más a seguir acabando con su vida y con la de todos los que le rodean, adueñándose de cosas ajenas para negociarlas o simplemente destruir a una nueva víctima.

Posteriormente, cuando ya me encontraba radicando la denuncia correspondiente, llego un llamado, habían encontrado a otro de ellos (este mayor de edad) en su lugar de trabajo «pancho, como si nada hubiese hecho», de inmediato se lo detuvo, y por fin y gracias a Dios después de una larga y amarga mañana, me devolvieron el material, pero nadie me devolvió la seguridad ni a mí, ni a mis hijos, ni a los obreros, ni a nuestra sociedad. Lamentablemente hechos como este seguirán sucediendo porque TINOGASTA ya no es más ese lugar «pacifico» donde la TRANQUILIDAD era su atributo más sobresaliente.

Hasta que me retire de la delegación policial aun faltaba detener a una persona de sexo masculino y mayor de edad. Saliendo de aquí y acompañada por los efectivos para llevar todo de nuevo a su lugar, transite con mucha tristeza las calles de nuestro pueblo, me dio mucha pena saber que esto sucede a diario y que muchas veces nadie hace nada.

Posteriormente tuve una pequeña charla con los obreros y llegamos a la conclusión de cuan dañada se encuentra esta sociedad, donde a muchos les sucede lo mismo o cosas peores y sea por miedo u otros motivo no dicen ni hacen nada, se quedan en el molde, con las manos y el alma vacías, simplemente esperando «PODER VOLVER A EMPEZAR», y con el sacrificio que ello cuesta.

Hoy para mí solo fue una mañana diferente, triste y amarga, pues es desilusionante pasar por estas situaciones inesperadas e inapropiadas. Me quede sin duda pensando cómo se hace para seguir a delante con esta clase de gente que no vive ni deja vivir, pensando si vale la pena apostar por un Tinogasta mejor o no, No lo sé, me quede con la duda con el dolor y la angustia en mi pecho. Pero tenía que volver a casa y ver a mis hijos quienes ya hacen planes para su futura casa, y no pude mirarlos a los ojos sin percibir la bondad que hay en ellos y toda la ilusión que tienen puesta en este proyecto que encaminamos juntos los tres y que queremos llevar hasta el final.

Solo me queda mediante la presente agradecer a mis obreros y a la policía por la ligereza para resolver la situación, y pedirles a cada uno de ustedes que no dejen de hacer hasta lo imposible por recuperar lo que nuestro pueblo perdió, que luchen para que nuestros niños y adultos tengan SEGURIDAD, para que estas situaciones dejen de suceder; recuperemos con esfuerzo el RESPETO, los VALORES, nuestras RAÍCES, no nos olvidemos que quienes nos criaron se sacrificaron mucho para hacernos cada día personas de bien y no para que salgamos a la calle a hacer daño a aquel que día a día se esfuerza por dar lo mejor de sí. No permitamos que los miedos y la inseguridad trunquen nuestros sueños y anhelos más preciados, no por nada a diario muchos madrugamos para darle a nuestra familia lo mejor.

Espero la justicia tome cartas en el asunto para que estos maleantes no salgan de nuevo a la calle a romper con las ilusiones de la gente.
Sin más por decir y rogando mis palabras sean escuchadas, saludo a ustedes cordialmente.