Municipalidad-de-Tinogasta

El silencio y la soledad que presentaba el edificio municipal y especialmente las oficinas contables durante la mañana del lunes, producto del asueto decretado por el intendente municipal el pasado viernes por celebrarse el Día del Empleado Municipal, fue el escenario perfecto para que los auditores del organismo provincial posaran su lupa a la gestión del intendente Hugo Avila.
En saco roto cayó el pedido del concejal opositor Jorge Cerda, quien pretendía la presencia de un perito en la auditoría del TC. “No queremos desconfiar de todo el mundo, pero consideramos que hay elementos que no se pueden justificar porque la malversación de fondos existe, se han gastado fondos sin proyectos, se usó fondos específicos no contemplados para esas compras, así que no hay manera que dé resultado positivo para el Ejecutivo”, expresó Cerda. Si bien Cerda esperaba que se informe cuándo se iba a hacer presente y quién sería el equipo auditor, Avila y su secretaria contable se adelantaron a todos y recibieron el mismo lunes por la mañana al grupo de auditores dispuestos desde el organismo de contralor provincial.