café te

Siempre que se habla de té o café se lo asocia de forma inmediata a la cafeína y su efecto estimulador. Si bien, los efectos secundarios que produce la cafeína en el organismo son varios: irritabilidad, nerviosismo, trastornos de sueño, taquicardias, etc.

También es cierto que produce efectos saludables para el tratamiento de ciertas afecciones: aumenta la concentración y la agudeza mental, incrementa la memoria y la capacidad de percepción.

Tal es el caso de las enfermedades hepáticas, al parecer la cafeína ayudaría a controlar y eliminar el exceso de grasa en personas que padecen de hígado graso.

Así lo deja entrever un estudio publicado por Reuters, realizado en Estados Unidos por el Instituto Nacional de la Diabetes y Enfermedades del riñón y el Scientific Systems, Inc. sobre 10.000 pacientes con factores de riesgo para contraer enfermedades hepáticas graves.

Dicho estudio llegó a la conclusión de que el riesgo de contraer una enfermedad crónica hepática se reduce a la mitad en personas que consumen demasiado alcohol, tienen sobrepeso o tienen demasiado hierro en la sangre, si toman té o café.

El riesgo se redujo a la mitad para los que consumían más de 2 tazas diarias de café o té frente a los que consumían menos de una taza diaria.

Este estudio analizó datos de casi 10.000 pacientes a lo largo de 19 años.

Los expertos indican que es pronto para recomendar un mayor consumo de café y té basándose solo en estos datos y que la clave de estos resultados parece estar en la cafeína.

Otro aporte interesante al tema, fue realizado por un equipo internacional de investigadores, dirigido por los doctores Paul Yen y Rohit Sinha. Estos investigadores utilizaron el cultivo de células de ratones para examinar los efectos de la cafeína en el hígado graso no alcohólico.