Lucía Corpacci inauguró en El Cajón escuela

La Gobernadora Lucía Corpacci inauguró ayer las nuevas instalaciones de la Escuela N° 219 El Cajón, en Santa María. Es la trigésima primer escuela que se inaugura durante su gestión, lo que mantiene un promedio cercano a un edificio escolar inaugurado por mes durante sus primeros tres años de mandato.

La localidad de El Cajón, está distante a más de 120 km de Santa María, y situada entre grandes montañas a más de 3000 metros sobre el nivel del mar, a cuyo lugar se llega por un sinuoso camino de piedra.

Todo el pueblo de San Antonio de El Cajón, padres, alumnos y docentes recibieron a la gobernadora Corpacci para dejar inaugurado el nuevo edificio escolar, en una auténtica fiesta popular.

La nueva escuela cuenta con 2 salones de usos múltiples, baños, cocinas, aulas y albergue para docentes y más de 40 niños. Las obras fueron financiadas por el Programa Nacional Plan de Obras “Más Escuelas” que lleva adelante el Gobierno nacional.

La Gobernadora Corpacci estuvo acompañada por el ministro de Educación, José Ariza; el intendente de Santa María, Jorge Andersch, el intendente de San José, Walter Santillán, el diputado Pablo Lagoria, el Ministro de Producción, Raúl Chico, la directora de la escuela Lina Marcial y demás funcionarios de la cartera de Educación y Obras Públicas.

Entre coplas y vidalas, el acto cerró con una emotiva interpretación de los alumnos de la escuela, quienes expresaron una inmensa alegría, emoción y felicidad, haciendo emocionar a todos los presentes. Muestras de afecto y agradecimiento caracterizaron el recibimiento a la mandataria por todo el pueblo.

Lina Marcial, la directora, destacó «esta es una obra de gran legado, lejos de la urbe hay ciudadanos capaces de obtener derechos de la misma manera que de aquellos que viven en la ciudad. Esta decisión de la gobernadora de crear escuelas, es un proyecto que se hace realidad y se ve reflejado hoy y en las generaciones que vendrán».

Ariza subrayó el sentido integral de las políticas que se llevan adelante, y valoró la decisión de la Gobernadora de poner la mirada y la acción en cada rincón del territorio catamarqueño, sin distinciones de ninguna clase.

Admiración y rebeldía

Por su parte, la Gobernadora señaló que “siempre me pasa lo mismo cuando vuelvo al interior profundo de nuestra Catamarca, me embarga la misma sensación: una admiración profunda por la belleza de sus paisajes, y una rebeldía inmensa por las enormes desigualdades”.

“Esta escuela se hizo con mucho esfuerzo, o con el esfuerzo de muchos. Acá todos pidieron por esta escuela, y pidieron durante mucho tiempo, como nos sucedió con la escuela de Antofagasta, con la escuela de El Peñón, con la escuela de Aguas Calientes, como en Tinogasta, como en El Salar de Pipanaco… en realidad es cierto que muchas veces se prioriza según la cantidad de alumnos y la cantidad de gente. Pero nosotros estamos convencidos de que también hay que priorizar la necesidad y el derecho que tenemos a ser todos iguales: por eso es que trabajamos al revés, desde los que estaban más lejos, desde los que menos tenían hasta los que más tienen. Por eso es realidad esta escuela”, añadió Lucía para comprar la tarea realizada con los trabajos encaradois en otros puntos de difícil acceso como Salar de Pipanaco, La Angostura, Las Papas, Aguas Calientes y “tantos lugares donde en verdad, para los docentes venir es todo un sacrificio y para la gente que vive acá es todo un mérito, vivir acá, construyendo Patria, haciendo Patria”

“Somos un Gobierno que cree en los derechos. He vivido convencida de eso: el derecho a estudiar, el derecho a una vivienda digna y por eso hemos construido miles de viviendas a lo largo y a lo ancho de nuestra provincia. Y acá en la ruralidad viviendas especiales, viviendas rurales. Mañana vamos a entregar más y ya van 50 viviendas rurales en el departamento Santa María y son viviendas que no se hacen en un barrio, se hacen ahí, donde ustedes vivieron toda la vida, para que sigan en ese lugar, pero en mejores condiciones”, recordó.

Lucía explicó que “ustedes quieren que sus hijos tengan una vida mejor que la suya, y nosotros queremos que todos los catamarqueños tengan una vida mejor que las generaciones anteriores, por eso decidimos crear las escuelas rurales y lo hicimos por un motivo: vimos que en el sistema educativo anualmente se nos caían 3.500 niños que no tenían posibilidad de ir al secundario… porque no tenían transporte para ir a la escuela, porque sus padres no podían pagarles el alojamiento, porque en realidad estaba ya incorporado que los chicos terminaban la primaria… y terminaban. Esta modalidad de las escuelas secundarias rurales nos permitió incorporar más de 3.000 chicos”.

Comentó que “fueron escuelitas rurales que empezaron con una matrícula de 18 alumnos, y algunas han triplicado y cuadruplicado su matrícula. Escuelitas rurales en las que han empezado amontonándose todos con la buena voluntad de la escuela primaria que cedía su espacio, y ya son cuatro para las que estamos construyendo el edificio del secundario, así que seguramente esta también va a ser incorporada. Con mucha alegría hoy puedo decir que para este Gobierno esta es la escuela número 31 desde que asumimos, casi una escuela por mes desde que asumimos, y lo hacemos con  mucha alegría, y tenemos para entregar el año que viene más de 25 escuelas que estamos construyendo”.

“Queremos seguir construyendo escuelas, y queremos seguir construyendo caminos que unan los pueblos. Algunos podremos asfaltarlos, en otros podremos pasar las máquinas y mejorar las condiciones para que todos puedan transitar, en otros lugares pondremos puentes… en definitiva nos hacen falta muchas cosas, pero las vamos a construir cuando todos trabajemos mancomunadamente, cuando todos entendamos que no existen los logros individuales, que los logros son solamente colectivos, donde cada uno pone algo”, aseguró.

Finalmente, dejó un mensaje para los docentes y la comunidad en general, al pedir: “Que nadie crea que hay un enfrentamiento entre los docentes y el Gobierno. Puede haber algún conflicto, pero con los docentes, o por lo menos la mayoría de los docentes, queremos lo mismo. No venimos, ni ustedes ni nosotros, a dejar cicatrices: nosotros queremos dejar huellas, y eso no es enfrentándonos, es trabajando conjuntamente”.