Javier Codigoni

Javier Alejandro Codigoni, el galeno que fue expulsado por el Círculo Médico, realizó su descargó ante las declaraciones de la titular de la entidad Patricia Rojas.

Al respecto, señaló: “Lo primero que deseo dejar bien claro es que mi matrícula de médico N° 2005 para ejercer en Catamarca no fue afectada, sigo ejerciendo con total libertad mi profesión”.

Asimismo, con respecto a la expulsión, consideró que es “una medida arbitraria restrictiva que perjudica aún más al Círculo Médico de lo que está, basada en comentarios y suposiciones, sin pruebas firmes que avalen los fundamentos de dicha resolución”.

“El afán que tiene la señora presidenta por salir en los medios de comunicación como si estuviera haciendo campaña para algún puesto político demuestra el querer desviar la atención hacia mi persona, y tendrá que hacerse cargo en la Justicia por los daños ocasionados”.

Agregó que “están buscando un chivo expiatorio para justificarse ante la sociedad; miente totalmente en sus dichos”. “En octubre del 2012, cuando me inscribí, dejé asentados los lugares en los que iba a trabajar en la hoja correspondiente y en diciembre del mismo año completé otra hoja, asentando dos nuevos domicilios a los anteriores, uno en el interior y otro en Capital, a los cuales nunca pidieron informes, y son justamente en los que me desempeñaba”.

“Aclaro que el lugar de atención no sólo hace referencia al consultorio médico, puede ser la atención en cualquier otra actividad dentro del establecimiento. Por ejemplo, si trabaja en Poder Judicial va a figurar en el lugar de atención el Poder Judicial, y no indica que recibe órdenes de consulta allí. Ahora me pregunto: ¿dónde está la hoja que completé con los datos de atención en diciembre? Ellos son los custodios y responsables de la documentación que uno completa, por lo que deben cuidarla. Me imagino que se encuentra en mi legajo. Recordemos que el Círculo Médico tiene una denuncia penal por legajos adulterados. Con respecto a esto, hay cientos de testigos de todas las siestas y tardes que trabajé en Catamarca en estos años, hasta contratos”.

“Con respecto a los dichos de la señora, que nunca podía atender en Catamarca porque realizaba una residencia en Santiago del Estero, es una suposición. Como uno debe suponer, por ejemplo, sin referirme a nadie en particular, si un médico de planta de un cierto hospital que cumple un horario de 8 a 12, de lunes a viernes, realiza una actividad paralela a la misma hora en algún círculo profesional privado y cobrando el sueldo del Estado por años, ¿quién controla esto? Hay cientos de testigos de que yo viajaba al mediodía (dos horas en auto) después de terminar mis tareas en Santiago. Realicé actividades en hospitales del interior, hospital San Juan Bautista, un sanatorio y un consultorio céntrico durante varios años, y no necesariamente recibiendo una orden de consulta”.

“Falso sería si en la causa penal o en el sumario del Círculo Médico hubiera declarado que las órdenes de consulta presentadas fueron recibidas en consultorios en los que no atendí. Les faltó solicitar informes en los dos consultorios agregados en diciembre, en los que sí recibí las órdenes de consulta”.

“Hay una enemistad manifiesta y animosidad hacia mi persona de algunos personajes en Santiago del Estero, por lo que dicho informe enviado no puede ser tenido en cuenta. La persona que basa los fundamentos de una resolución en un informe sin pruebas concretas es partícipe y responsable del daño moral y económico que me ocasionaron, y a la corta o a la larga tendrá que responder por sus errores”.
“Con respecto a la violación de los reglamentos de convenio con Osep, es el mismo Círculo Médico el que apaña y avala esta situación con otros tipos de conductas que son de público conocimiento, y los afiliados tienen miedo de denunciar el cobro del plus. Quisiera saber si tiene el Círculo las fotocopias de las órdenes de tales pacientes para verificarlas o si tan sólo se basan en la información de los códigos de barras que figuran en el sistema que ellos mismos, en numerosas oportunidades, pusieron en duda. Si es basada en la información del sistema, la Justicia lo determinará”.
Causa penal

Codigoni también se refirió a la situación de la investigación penal en la que está imputado. “Soy totalmente inocente de los hechos que se me imputan, al igual que la mayoría de los colegas imputados. Sería bueno que alguien informe realmente a la gente dónde están los 450 millones de pesos que faltan y cómo es posible que la intervención de Osep haya logrado que se redujeran en el primer trimestre de 2014 en 65 mil órdenes menos. Guardé silencio por mucho tiempo. Sé que ahora los fiscales quieren ampliarnos la imputación por las órdenes emitidas en farmacias, y me imagino que tiene que haber más imputados en cuanto la causa avance. Hay algo muy importante a tener en cuenta y es que todos los médicos fuimos informados el jueves 30 de enero de 2014 por un diario sobre los parámetros a tener en cuenta en la orden médica; nunca informaron a sus socios este aspecto tan importante. Ellos saben que las órdenes no pasaron el lector óptico y las cargaron a mano durante meses produciendo el daño hacia nosotros y cobrando el 10 por ciento de lo facturado. ¿Cómo desea la señora presidenta que, después de semejantes irregularidades a la vista, yo siga presentando órdenes de consulta después del mes de febrero? Si ellos no protegen a los socios”.

“Esto fue iniciado por gente que vive en Santiago del Estero, porque sabían que no iba a salir hace unos meses a responder las vulgares e infantiles acusaciones públicas de ciertos personajes que sólo querían un poco de publicidad, todo fue malintencionado, manejado desde aquí y Santiago al mismo tiempo. A tal punto llegó la persecución y el hostigamiento en mis últimos días en la residencia que el día que daban a conocer la lista de los médicos imputados me tocaba rendir una hora después el examen final de la residencia de anestesiología, lo que fue manejado por gente de Santiago, queriendo amedrentarme para que me haga cargo del acciones de otros a cambio de aprobar. Todo fue notificado a diversas autoridades de la residencia y al hospital de Santiago, a tal punto que la Federación Argentina de Anestesia está al tanto de las irregularidades. Fui amenazado y realicé las denuncias correspondientes, tanto en Santiago como en Catamarca. Nunca llevé al Círculo Médico a nadie a cobrar ni realizar trámites, como declararon en el diario, tampoco obligué a ninguna persona a presentar una orden o cobrar un dinero”.

“Somos bastante grandes e instruidos algunos, quiero suponer, como para andar con declaraciones infantiles de que ‘me obligó’ o ‘me engatusó’, y sin pruebas más que el suponer o la asociación de dos o más personas para declarar algo que en realidad no los exime de su responsabilidad”.
Con respecto a los otros imputados, Tapia, Argañaraz y Toloza, Codigoni señaló que “tendrían que averiguar quién cobró los cheques y preguntarles a ellos”.
“Hay que recordar que el Círculo Médico, en el año 2007, fue multado por el ministerio de Economía de la nación a pagar un millón de pesos a un médico de Andalgalá por conductas anticompetitivas y arbitrarias al querer centrar todos los convenios posibles con las obras sociales y querer tener la exclusividad con las mismas e impidiéndole al mismo poder trabajar con dichas obras sociales. Hay que saber que aproximadamente un 10% de la facturación de cada médico es retenida por la entidad”.