Senado Catamarca

Ayer, el Senado tuvo una picante sesión que terminó con el presidente Daniel Saadi (supliendo al Vicegobernador) deteniendo las discusiones por el elevado tono de voz con los que se replicaban los legisladores.

Todo comenzó cuando el senador tinogasteño por el Frente Cívico y Social, Bernardo David Quintar, recordó la necesidad de la construcción de cloacas en Fiambalá. Ello fue durante el tratamiento de un proyecto de su par, Ricardo Castellanos, sobre la solicitud a la Gobernación para que ejecute la obra de una planta de tratamiento de afluentes cloacales en la ciudad de Belén.

Luego de la fundamentación, el senador por Tinogasta pidió la palabra para decir que “ya lo he planteado infinidades de veces en el recinto y habíamos quedado en que existía predisposición del Gobierno para concretar la obra”.

Las expresiones del legislador oriundo de Tinogasta obraron como disparador para el bloque oficialista. Quien respondió fue Augusto Ojeda, que luego de resaltar que se trataba otro proyecto, criticó a Quintar, ya que siempre que se tocan temas de esta índole, “aprovecha para sus manifestaciones y quejas al Ejecutivo provincial”.

Estas manifestaciones hicieron eco en el legislador opositor, quien recordó que ya se hicieron los trámites pertinentes. “Parece que esto vendría a ser una especie de revanchismo político; aprovecho, porque casualmente se trata esa temática”, expresó.

A ello, le prosiguió el senador Hugo Corpacci (Capayán), quien dijo que “deje de chicanear con el tema de que hay discriminación y persecución política”, porque “ninguna de las dos existe en este gobierno”.
Luego de la intervención de varios legisladores, se votó el proyecto y tal como se estableció, volvieron a cruzarse al finalizar el tratamiento de las iniciativas.

Quintar trajo a colación el reglamento interno que otorga el uso de la palabra, mediante el cual se puede opinar y reclamar. “Voy a seguir haciéndolo, aunque algunos totalitarios vengan degollando y lo digo para que a quien le quepa se ponga el saco (Sic)”, manifestó.
Ese último fue tomado por el paclinense Marcelo Cordero”. “En un estado de democracia, no se degüella a nadie; se lo hacía en el tiempo de los militares, cuando el radicalismo era cómplice de la dictadura”, agregó.
Todo se desvirtuó con la respuesta de Quintar, al manifestar que “todos sabemos que viene un gobierno nuevo” y que en la gestión de Brizuela del Moral, “estas cosas no pasaban”. Esto hizo que desde el bloque oficialista se dijeran duros epítetos contra el exgobernador.
Por el tono de los comentarios, Saadi dio finalmente por cerrado el debate.