Chuck Hagel y Barack Obama

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Chuck Hagel, renunció a su cargo, en el primer gran cambio del gabinete del presidente Barack Obama desde que los demócratas perdieran ampliamente las elecciones legislativas tres semanas atrás. Obama anunció la renuncia en un acto en la Casa Blanca con Hagel a su lado. El secretario permanecerá en su cargo hasta que se nombre a su sucesor.

Hagel, el único republicano del gabinete de Obama y desde hace apenas dos años en funciones, recibió presiones de la Casa Blanca para renovar una cartera que debe hacer frente al nuevo desafío del Estado Islámico en Irak y Siria.

Dos años. Hagel fue designado menos de dos años atrás, cuando Obama llevaba adelante su emblemático programa para poner fin a las guerras en Afganistán e Irak, un proceso que se revirtió apresuradamente este año, ya que Estados Unidos volvió a combatir en Irak EM_DASHy SiriaEM_DASH con su fuerza aérea, y ha aumentado su cooperación militar con Kabul. Hagel, un ex senador republicano que tuvo problemas para mejorar sus relaciones con el Congreso tras una polémica audiencia de confirmación en 2013, presentó su renuncia tras largas deliberaciones con el presidente Obama, que comenzaron en octubre. «Será nombrado un sucesor en breve, pero Hagel permanecerá como secretario de Defensa hasta que se confirme su reemplazo por el Senado», adelantó un destacado funcionario. Obama dijo en la Casa Blanca al anunciar el cambio que Hagel siempre había sido franco con sus consejos y «siempre directo». Hagel, ex senador republicano por Nebraska (1997-2009) y veterano de Vietnam, sustituyó a Leon Panetta en febrero de 2013 en un momento de transición para el Pentágono. Cuando era senador, Hagel fue uno de los republicanos más críticos de la política del entonces presidente George W. Bush en Irak. «Chuck Hagel no ha sido un secretario de Defensa cualquiera.

Comprendía a nuestros hombres y mujeres (del Ejército) como pocos porque él estuvo donde ellos estuvieron. l ha estado en la tierra, él ha estado en el fango. Y eso crea un vínculo especial. El se ve reflejado en ellos y ellos en él», lo alabó Obama al anunciar la dimisión de Hagel. Obama, quien calificó al secretario de Defensa saliente de «gran amigo», recordó que Hagel llegó a su puesto en momento de transición con la retirada de las tropas de Afganistán y un presupuesto de Defensa más reducido. Durante sus casi dos años al frente del Pentágono, Hagel ha mantenido «una mano firme mientras modernizábamos nuestra estrategia y presupuesto para responder a amenazas a largo plazo y respondíamos a la vez a desafíos inmediatos como el Estado Islámico y el ébola», afirmó el presidente. Por su parte, Hagel calificó de «el mayor privilegio» de su vida haber ocupado el puesto de secretario de Defensa. Asimismo, dijo que el ejército está bien preparado para lograr una buena transición en Afganistán.

Críticas internas. Pero más allá de estas palabras de cortesía, Hagel cuestionó la estrategia de Obama en Siria en un memorando interno que se filtró en el otoño (boreal) pasado. Allí advertía que la política del presidente estaba en peligro debido al fracaso en aclarar sus intenciones hacia el dictador sirio Bashar Assad. Obama ha insistido en que puede combatir al grupo extremista Estado Islámico sin atacar a Assad, a quien Estados Unidos ha presionado para que abandone el poder desde que lanzó una brutal represión que hizo estallar la guerra civil a inicios de 2011. Obama quiere un «nuevo liderazgo» en los dos últimos años de su mandato para el área de Defensa. «Lo que puedo decir es que no hay diferencias de política en el trasfondo de esta decisión», dijo un funcionario de Defensa. «El secretario no está renunciando en protesta y no está siendo despedido», agregó.

Pero la prensa tiene otra visión del asunto. Según The New York Times, Hagel deja su cargo por presiones de la Casa Blanca, que quiere un nuevo secretario de Defensa que dirija los esfuerzos internacionales contra el Estado Islámico en Siria e Irak. El Washington Post, por su lado titulaba: «Hagel, bajo presión, presentó su renuncia». También en el Congreso se hicieron comentarios críticos. El senador republicano John McCain, quien quedará a cargo del poderoso Comité de Servicios Armados desde enero, dijo que Hagel «estaba frustrado con aspectos» del gobierno de Obama vinculados «a la seguridad nacional y al proceso de toma de decisiones», por un excesivo protagonismo de la Casa Blanca sobre su cartera.

Los candidatos para reemplazar a Hagel incluyen a Michele Flournoy, ex subsecretaria de Defensa, y Ashton Carter, también vicesecretario de Defensa. El senador Jack Reed, un demócrata por Rhode Island, es otro aspirante al cargo. Como un recordatorio de los problemas de Hagel, ayer dos soldados de EEUU fueron muertos por los talibanes en Afganistán con una bomba que destruyó el vehículo en el que se movilizaban. Más de 2.200 estadounidenses murieron en Afganistán desde 2001.