Lucía Corpacci con egresados de escuelas rurales

Toda cena de egresados tiene momentos emotivos, pero lo que se vivió anoche en el Centro de Integración e Identidad Ciudadana (CIIC) fue un hecho sin precedentes, ya que en un mismo encuentro se agasajó a los alumnos que completaron sus estudios en 26 establecimientos.

Se trata de escuelas nuevas, muchas de ellas ubicadas en zonas inhóspitas y de muy difícil acceso, que hace apenas tres años ni siquiera existían, y que permitieron que centenares de jóvenes comprovincianos completaran sus estudios secundarios.

Fue así que el CIIC se vistió de gala para recibir a los egresados de localidades como Singuil, Las Chacritas, Las Barrancas, La Ciénaga, Punta de Balasto, La Ollada, El Cajón, El Puesto, Colonia de Achalco, Monte Redondo, Infanzón, Las Cañas, Guayamba, La Dorada, La Guardia, San Martín, Los Angeles, Amadores, Las Tejas… algunas de las escuelas secundarias rurales creadas por la Gobernadora Lucía Corpacci, en una medida que puso punto final al prematuro abandono de los estudios de miles de chicos que terminaban la primaria cada año, reintegrando a unos y abriendo la puerta para que muchos otros dieran continuidad a su formación académica, vivieran donde vivieran.

Complementadas por un sistema de transporte gratuito y planes de becas que contemplan diferentes necesidades, las nuevas escuelas secundarias rurales, comienzan así a dar sus primeros frutos: ya hay 300 egresados. Otras ocho escuelas secundarias, de período especial, tendrán sus primeros egresados en mayo del año que viene.

En un día inolvidable, los egresados viajaron muy temprano, cada uno desde su pueblo de origen, para alojarse en el CIIC. Luego de descansar y disfrutar de la pileta y otras actividades, por la noche participaron de una misa en la Catedral Basílica, y luego asistieron a la cena de agasajo, donde compartieron el grato momento con la Gobernadora Lucía Corpacci, el ministro de Educación José Ariza, autoridades educativas y docentes.

La jefa de Estado recibió innumerables muestras de afecto y agradecimiento por parte de alumnos y docentes, quienes se tomaron cientos de fotografías con ella, le entregaron cartas y valoraron la oportunidad de poder completar sus estudios y avanzar en su formación.

«Es una alegría para nosotros»

“En verdad es una alegría para nosotros que los chicos hayan podido completar la escuela secundaria, esa era la finalidad”, señaló Lucía en referencia a la creación de las nuevas escuelas secundarias rurales.

Visiblemente feliz, la Gobernadora subrayó el impacto de la apertura de los nuevos centros educativos: “Pensemos que sólo con esta primera camada de egresados, son 300 alumnos que se incorporan a la posibilidad de tener después estudios superiores”.

“Yo no digo que ninguno de ellos hubiera podido terminar el secundario de otra manera, pero sé que para muchos hubiera sido muy difícil terminar el secundario si no existieran esas escuelas rurales, y esta es la inclusión a la que nosotros aspiramos: que cada vez más catamarqueños puedan ser parte de la mirada que tenemos que tener sobre nuestra Provincia”, agregó.

Lucía también se mostró contenta al ver que “han disfrutado hoy desde que llegaron, estuvieron en la pileta, pueden estar en un salón hermoso donde se les ha preparado una cena muy linda, tienen una fiesta y un viaje de egresados y eso es motivo de alegría”.

El hecho de recibir a los estudiantes precisamente en el CIIC tuvo para la mandataria “un significado especial, porque este Centro de Integración e Identidad Ciudadana está alojando todas las semanas 280 chicos de sexto grado de toda la provincia”.

“Que hayamos podido recuperar este espacio físico para ponerlo al servicio de los jóvenes, donde se divierten y además se hacen los controles de salud y tienen la posibilidad de compartir experiencias y vivencias entre todos es una gran noticia, porque es un modo de empezar a hermanarnos, y es importante empezar a sentirnos hermanos entre todos los catamarqueños”, afirmó.

*Festejar la inclusión»

El ministro José Ariza explicó por su parte que “esto fue un pedido unánime de los directores de escuelas rurales, quienes querían homenajear la política pública del Estado provincial reuniendo a 300 alumnos que egresan de las escuelas rurales de Catamarca, del período común. Son de las primeras 28 escuelas que creó la doctora Lucía Corpacci en el año 2012, cuando ella recién asumió en su gestión, y que ahora disfrutan su primera promoción, con lo cual demuestran que están dejando una huella en la educación pública de la provincia”.

Ariza dijo que se compartió mucho más que una cena de egresados: “es una convergencia territorial y cultural de Catamarca, porque acá están las escuelas del llano y las escuelas de la Puna, la escuela de Laguna Blanca, la escuela de La Ciénaga en Belén, la escuela de Infanzón, la escuela de Guayamba… es decir que está todo el territorio de la provincia unido cultural y geográficamente en este hecho, que es la celebración de la primera promoción de las escuela rurales”.

“Lo que estamos haciendo es festejar la inclusión, festejar una política pública activa que tiene que ver con la cobertura específica de la educación obligatoria, pero también con un acto profundo de justicia social y de federalismo, porque si uno mira la evolución de la educación secundaria ve que generalmente estaba concentrada en la Capital de la provincia en una primera etapa y luego en las cabeceras departamentales: hoy tenemos escuelas secundarias absolutamente en todo el territorio de la provincia, ya sea completa o en su ciclo básico; no hay lugar en el territorio de la provincia donde la educación obligatoria no esté presente”, añadió el titular de Educación.

Ariza consideró que “esto es fundamentalmente un acto de inclusión, y permite que estos alumnos que quedaban fuera del sistema educativo hoy estén adentro. El segundo paso es garantizarles calidad, y es todo un símbolo que el encuentro se realice en este lugar, porque el CIIC está cumpliendo la misión de integrar”.

Las escuelas secundarias rurales creadas por Lucía comenzaron con pequeñas matrículas de alrededor de 20 alumnos, y hoy contienen a más de 3.000 estudiantes a lo largo y a lo ancho de la provincia. Todas, sin excepción, mostraron un notable crecimiento, generaron más fuentes de trabajo para docentes, impulsaron la creación de anexos, y varias de ellas ya están encaminadas en la construcción de su edificio propio, como las escuelas de Las Tejas y Singuil.

Una noche inolvidable para centenares de jóvenes que recibieron la oportunidad de prepararse para un futuro mejor, y lo celebraron juntos.