penal de Miraflores

Dos internos del servicio penitenciario provincial que contaban con beneficios de salidas laborales incumplieron los horarios de regreso y la policía debió salir a buscarlos. Uno –condenado por un homicidio- fue recapturado en el barrio Santa Marta, mientras que otro intentaba enterrarse en el barro de un estanque en el departamento Capayán.

El primero de los hechos tuvo inicio en la noche del sábado. Según estaba previsto, Martín “El Cura” Hernández, de 39 años, debía regresar a las 21.30 al penal de Miraflores. El hombre cumple una condena por el delito de robo agravado y, luego del incumplimiento, los guardiacárceles del penal emitieron una circular para salir en su búsqueda.

Horas después, alrededor de las 23, personal de la comisaría de Nueva Coneta, departamento Capayán, tomó conocimiento a través de un llamado telefónico de que en el interior de un estanque ubicado en el barrio 20 viviendas se encontraría el sospechoso.

Los uniformados fueron hasta el lugar y en principio no lograban ubicar a Hernández. De todos modos, luego de realizar un recorrido más amplio, se dieron con que el interno se había cubierto todo el cuerpo con barro para evitar ser detectado. Hernández fue desenterrado y trasladado nuevamente hasta la cárcel.
Homicidio

El otro caso se dio cuando Pablo Alberto Soria (27) no regresó de su salida laboral, que culminaba ayer al mediodía. Nuevamente mediante una alerta al comando radioeléctrico, el personal policial se abocó a su búsqueda.

Alrededor de las 17.30 lograron ubicarlo en el barrio Santa Marta y procedieron a reducirlo para llevarlo nuevamente hasta el lugar de encierro.

Soria fue condenado a los 20 años por el tribunal de la Cámara Penal Nº 2, que lo encontró responsable de homicidio agravado. El joven ultimó al sereno Ángel Galván, quien cuidaba la obra en construcción en la que ambos trabajaban. Luego de golpearlo reiteradas veces con una regla metálica, le robó el celular y una linterna -elementos que posteriormente vendió- y luego huyó hacia la provincia de Tucumán, donde fue capturado días después.

Como suele suceder en estos casos, se especula con que los internos pierdan los beneficios conseguidos por el incumplimiento.