Card. Jorge Mejía y Card. Jorge Bergoglio

A los 91 años, murió esta madrugada el cardenal argentino Jorge Mejía, bibliotecario y archivista emérito de la Santa Romana Iglesia.

Mejía, nacido en Buenos Aires el 31 de enero de 1923 de una tradicional familia de San Isidro, padecía un cáncer de estómago desde hace tiempo y, al haberse agravado sus condiciones de salud, se encontraba encontraba internado desde el 11 de noviembre pasado en la Clínica Pío XI de esta capital. Allí lo había ido a visitar el papa Francisco , un viejo amigo, el 16 de noviembre pasado.

«Murió a las 00.15 de hoy mientras le rezábamos oraciones para acompañar a quien estaba muriendo. Fue increíble, terminé de recitar el último salmo y Jorge murió», contó a LA NACION el padre Luis Alberto Duacastella, secretario personal del cardenal Mejía desde hace 16 años.

«Estaba inconsciente desde la mañana del 8 de diciembre, bajo efecto de la morfina que le daban para calmarle los dolores. Pero hasta entonces, había estado totalmente lúcido. Tuvo una muerte serena. Le habían dado cinco meses y vivió diez meses», agregó el padre Duacastella, apodado «Lucho».

El Vaticano informó que el jueves próximo, a las 11.30, el cardenal Angelo Sodano, decano del Colegio cardenalicio, junto a otros cardenales y obispos, celebrará su funeral en el altar de la Cátedra de la Basílica de San Pedro. Al término de la celebración eucarística, Francisco presidirá el rito final de esa liturgia.

Gran intelectual y académico

Experto biblista, gran intelectual y académico, Mejía fue ordenado sacerdote en 1945, luego de estudiar en el seminario de Villa Devoto. Fue enviado a completar sus estudios a Roma, donde fue compañero de estudios de Karol Wojtyla ( San Juan Pablo II ) en la Pontificia Universidad de Santo Tomás de Aquino, donde se doctoró en Sagrada Teología. También obtuvo una licenciatura en Ciencias Bíblicas, materia que profundizo con ulteriores estudios en Jerusalén.

Gran erudito, profesor de griego bíblico, hebreo y otras materias, a lo largo de su vida tuvo diversos cargo de relevancia y llegó a ser el argentino más importante de la Curia romana. En 1966 fue director de la Comisión de Ecumenismo del arzobispado de Buenos Aires; secretario del Departamento de Ecumenismo del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM).

Durante el Concilio Vaticano II se desempeñó como perito y en 1977 Pablo VI lo nombró secretario de la Comisión Pontificia para las relaciones religiosas con el judaísmo. Juan Pablo II lo designó vicepresidente de la Pontificia Comisión de Justicia y paz, secretario de la Congregación para los Obispos, consultor del Pontificio Consejo para los laicos y de la Comisión para las relaciones religiosas con los hebreos, entre otros cargos y lo hizo obispo en 1986 y arzobispo en 1994. Fue creado cardenal en 2001 por el papa polaco, que ya lo había designado al frente de la Biblioteca y de los Archivos del Vaticano. En esa misa tanda también fue «creado» otro argentino y otro Jorge: Bergoglio, entonces arzobispo de Buenos Aires

Fue uno de los organizadores de la histórica primera visita de un pontífice, Juan Pablo II a una sinagoga, la de Roma, el 13 de abril en 1986. Estuvo entre ese puñado de personas que saludó al papa polaco en su lecho de muerte, en abril de 2005, según contó a LA NACION en una entrevista.

El mensaje del Papa

El Papa Francisco expresó su pesar por la muerte de Mejía, «a quien me unía -dijo- una larga amistad», en un telegrama firmado personalmente y dirigido a Alejandro Maime Mejía, hermano del cardenal.

Francisco recordó la obra de «pastor dedicado a la misión evangelizadora» y rezó para que «el Señor le conceda paz», según el mensaje reproducido por el Vaticano.