copa sudamericana - River 1 Boca 0

«Este es el famoso River, el famoso River Plate; bájense los pantalones que los vamos a c…». Flashes, bengalas y banderas flameando en las tribunas del Monumental eran la coreografía de este tema, que resonaba al unísono en las gargantas de los 60 mil hinchas de River que celebraban el triunfo ante Boca, por la semifinal de la Copa Sudamericana. Los millonarios eliminaban a su clásico rival de un certamen internacional por primera vez en la historia y volvían a clasificarse a una final después de 11 años (luego, se consagrarán tras 17 años de sequía). No significó un título, pero se celebró como tal.

Fue un serie muy cerrada, sin dudas. En la ida, disputada en la Bombonera, un 0-0 resumió a la perfección un partido en el que River abusó de juego fuerte y en el que Boca se conformó con no recibir goles. La revancha, en el Monumental, fue de esos partidos que quedarán en la historia. No tanto por el juego (los millonarios fueron superiores a un equipo xeneize desdibujado), sino por los condimentos que tuvo: un penal a los 15 segundos de juego, un golazo y relatos para todos los gustos, entre tantas perlitas.

Del penal de Gigliotti al golazo de Pisculichi

Ariel Rojas le comete una clara infracción en el área a Jonathan Calleri. El árbitro no duda y cobra penal. Habían pasado apenas 15 segundos de partido. Boca se encontraba así con la posibilidad de sellar medio pase a la final. Emmanuel Gigliotti, uno de los cuatro asignados para patear, toma la pelota. Desobedeciendo la orden del cuerpo técnico (había pedido que disparen fuerte al medio), la cruza bien, aunque mejor fue la reacción de Marcelo Barovero, que adivina el palo y desvía el disparo. El estadio lo festejó como un gol. «Pensé dos noches seguidas en el partido con River, no tengo nada que reprocharme», confesó tiempo después el Puma.

En un serie que terminó 1-0 en 180 minutos, vale destacar el único gol, porque fue una verdadera joya. Luego de una jugada combinada, Leonardo Pisculichi definió con una exquisitez que descolocó a Agustín Orion, arquero xeneize. Para aumentar el sabor de campeonato, vale la pena volver a repasarlo: