bullying o acoso escolar

El bullying o acoso escolar es cada vez más frecuente entre los chicos. Y detectar si ellos están siendo víctimas o no es tarea de los papás.

Las estadísticas muestran que un adulto es notificado solo en un 40% de los casos. Por eso es importante estar atentos a las señales de nuestros hijos y saber cómo interpretarlas.

Conocé los indicios que nos dan para estar alertas y asegurarnos del bienestar de nuestros hijos.

Señales que da un niño que está siendo acosado

Algunos cambian repentinamente de actitudes, otros son más sutiles y es más difícil darse cuenta. También existen los que son acosados y no manifiestan señales de alerta. Como padres es fundamental que estemos atentos a los cambios que podamos notar en nuestros hijos. Es el primer paso para ayudarlos a salir de la situación que atraviesan.

Algunas señales

  • Lesiones inexplicables.
  • Pérdida o rotura de ropa, libros, dispositivos electrónicos o joyas.
  • Dolores de cabeza o estómago frecuentes, sensación de malestar o simulación de enfermedad.
  • Cambios en los hábitos alimentarios, como saltarse horarios de comidas o atracarse. Los niños pueden llegar de la escuela con hambre porque no almorzaron.
  • Dificultad para conciliar el sueño o pesadillas frecuentes.
  • Calificaciones bajas, pérdida de interés en las tareas escolares, o negación para a ir a la escuela.
  • Pérdida repentina de amigos o deseo de evitar situaciones sociales.
  • Sentimientos de impotencia o disminución de la autoestima.
  • Comportamiento autodestructivo como escaparse del hogar, autoinfligirse heridas o hablar de suicidio.

¿Por qué no piden ayuda los chicos?

Son muchas las razones por las que los chicos no hablan de lo que les está pasando. El acoso escolar genera en el niño una sensación de impotencia. Conocé algunas razones por las que a los chicos les cuesta hablar en una situación de acoso.

  • Quieren manejar la situación por su cuenta para sentirse nuevamente en control.
  • En algunos casos tienen miedo a que los vean como débiles si piden ayuda.
  • Pueden tener miedo a una posible represalia de parte del acosador.
  • El acoso escolar puede ser una experiencia humillante. Es posible que los niños no quieran que los adultos sepan qué se dice de ellos, sea verdadero o falso. Tienen miedo que los adultos los juzguen o los castiguen por ser débiles.
  • Los niños víctimas de acoso se sienten aislados socialmente. Es posible que sientan que no les importan a nadie o que nadie podría entenderlos.
  • Tienen miedo de ser rechazados por sus pares.

Los padres y la escuela tienen un rol fundamental en la prevención del acoso escolar. Estar atentos a las señales que pueden dar nuestros hijos es lo primero que debemos hacer en casa para poder ayudarlos.