Ministro Ricardo Aredes-

El ministro de Hacienda y Finanzas, Ricardo Aredes, cuestionó severamente el modo en que los diputados aprobaron el Presupuesto 2015, al considerar un signo de irresponsabilidad que se hayan desconocido las previsiones del Poder Ejecutivo.

Los legisladores de la Cámara baja aprobaron el Presupuesto, pero otorgaron para el cuerpo legislativo un caudal de fondos superior a los 505 millones de pesos, cuando el proyecto original del Ejecutivo preveía asignar cerca de 417 millones.

Aredes expresó su rechazo a esta actitud, al observarla como un gesto de desinterés hacia los esfuerzos que realiza la Provincia para mantener sus cuentas en orden.

“Es una cuestión básica de ingresos y egresos, y no se requiere de un gran análisis para comprender que esta maniobra es totalmente objetable”, indicó el ministro, porque “al aprobar una cifra de gastos mayor a la estipulada, sin prever de dónde surgirán esos mayores ingresos ni tampoco de qué organismos deberían recortarse los mismos, produce un desequilibrio absolutamente inaceptable». Para el Ministro Aredes, lo único que hicieron «fue asegurarse para sí un mayor caudal de fondos, estableciendo de esa manera una suerte de prioridad presupuestaria vinculada a sus propios ingresos sin observar cuestiones básicas, elementales e indelegables del Estado, que a su vez lo torna imposible de ejecutar en la práctica; es decir, lo convierte en inaplicable”.

“Naturalmente no se ocuparon de estudiar, determinar o especificar de qué área van a tomar los recursos que se otorgaron, algo que deberían haber contemplado porque saben perfectamente que los ingresos generales no permiten esta clase de incrementos sobre el Presupuesto original”, explicó.

“Si bien no se dispone de todas las modificaciones realizadas al Presupuesto, existiría una incongruencia en el equilibrio de recursos y gastos que debe primar en todo Presupuesto; por cuanto al aprobar el proyecto del Ejecutivo están aprobando el total de los gastos previstos en él, que sumado a las transferencias a las cámaras legislativas con el incremento aprobado no se equilibra con los recursos proyectados”, añadió para precisar que “esto produce un desequilibrio en los recursos y gastos, ya que no se guarda relación con los montos de los recursos previstos”.

Por esta situación, Aredes interpretó que “frente a este accionar, tranquilamente podría entenderse que los señores diputados priorizaron sus dietas, viáticos y gastos de bloque antes que cuestiones vitales para la comunidad como la atención en salud, la atención del sistema educativo o la seguridad; porque definitivamente el dinero que se atribuyen deberá tomarse de otras áreas”.