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Una menor misionera de 12 años estuvo tres días con un disparo en el ojo y el hecho recién fue detectado cuando su madre la llevó al hospital por las insistentes molestias de la menor en la zona ocular.

Los médicos del hospital SAMIC, de la ciudad de Oberá, descubrieron el disparo cuando asistieron a la niña. Su madre Ana, de 41 años, señaló que llevó a su hija al hospital debido a las incesantes muestras de dolor que la niña manifestaba desde el último domingo.

Los médicos dispusieron el traslado de la niña al Hospital Escuela de Agudos de Posadas, para que fuera sometida a una intervención quirúrgica a fin de extraerle el proyectil que tenía alojado en la región ocular izquierda.

La Policía fue alertada del caso cuando la menor de edad ingresó al centro de salud de OBERÁ, donde recibió las curaciones previas a su traslado, debido a que los médicos consideraron que podría tratarse de un hecho delictivo y siguieron las reglas de protocolo.

La madre dijo a los policías que el último domingo, mientas caminaban por la vía pública, su hija le hizo un comentario sobre un repentino dolor en el ojo izquierdo, aunque ambas continuaron su trayecto sin dar mayor importancia al hecho.

Al parecer, ya en el domicilio de la familia, la mujer realizó curaciones en la zona afectada del rostro de la niña, al igual que lo hizo en los días posteriores, aunque luego, dadas las quejas de la menor, decidió llevarla al hospital.

En el centro de salud, tras una sesión de radiografías, los médicos detectaron que la niña tenía un proyectil alojado en la región ocular, razón por lo que dispusieron su traslado al hospital de Posadas.

En el nosocomio de Posadas confirmaron que la niña será intervenida a fin de extraerle el proyectil y determinar si pertenece a un arma de fuego o una pistola de aire comprimido, mientras continuaban las investigaciones policiales para esclarecer el hecho.