Marilyn Reinoso

A un año y dos semanas del asesinato de Keyla Luján Reinoso (13), la adolescente que fuera asesinada y arrojada en el camino al Paso San Francisco el 14 de diciembre de 2013, su madre Marilyn Reinoso dijo que espera que se haga justicia y se otorgue la pena máxima al único acusado por el hecho.

Reynoso espera que el próximo año en el juicio se otorgue la pena máxima para el único acusado y detenido por la muerte de su hija, Manuel Hernández, de 41 años.

«Esperamos impacientes el juicio, que será el próximo año. Pido la máxima pena para el único acusado (Manuel «Manolo” Hernández). Ésa será una forma de que mi hija descanse en paz”, destacó la madre.

La madre de Keyla recibió a la prensa en el momento en el que por el aniversario de la muerte de su hija fue visitada por el intendente de la comuna, Amado David Quintar.

Quintar dijo que llegó a visitar a la familia y «a ponerme a disposición para ayudarlos en lo que desde el municipio podamos hacer. No hay que olvidar que se trata de una familia de escasos recursos y no podemos estar ausentes”.

En este sentido, Marilyn, mamá de Keyla, se mostró satisfecha por la visita del intendente.

«Desde que falta mi hija estamos con un gran dolor. Y es como él dice, que somos una familia de escasos recursos, por eso le dije al intendente que me solucione el problema edilicio de nuestra casa. Que nos ayude a construir dos habitaciones más y se comprometió en que lo va a hacer” dijo la madre de la joven asesinada.

Quintar sostuvo que, teniendo en cuenta que desde el municipio se colaborará con la familia, deberían sumar otras entidades como Obras Públicas o Acción Social de la provincia, que tienen delegados en la ciudad.

«Deberían ponerse a trabajar con nosotros y dejar de lado las diferencias en beneficio de la gente, ellos tienen recursos para aportar”, concluyó.

El hecho
Keyla desapareció el sábado 14 de diciembre a la mañana luego que su madre la enviara a hacer unas compras en el barrio Entre Ríos alrededor de las 11 de la mañana y nunca regresó a su hogar. La búsqueda se extendió durante 3 días, hasta que su cuerpo fue hallado en una alcantarilla camino al Paso internacional por personal de una empresa que realiza el mantenimiento, envuelto en una sábana y semidesnudo. El único imputado que se declaró culpable por el homicidio resultó ser un vecino de la familia que se encontraba desde hacía algunos meses en la zona y el que se había ganado la confianza de la menor.