Lola Chomnale

Se trata del perito forense Rubén Castro, quien aseguró en declaraciones a Radio Belgrano que, por la contextura física de Lola, es probable que en la muerte haya participado más de una persona y sembró dudas sobre el hallazgo del cadáver, ya que por como estaba enterrado «jamás podría haber visto que allí había un cuerpo».

«Murió por sofocación, por invasión de las vías aéreas superiores e inferiores con arena. A un fallecido se le puede poner arena en la vía aérea superior, léase boca, nariz… pero de la cuerdas vocales hacia abajo no entra la arena porque eso se produce por un fenómeno activo, es decir, necesita inspirar y es lo que tenia esta chica, arena por debajo de las cuerdas vocales», dijo.

Luego, aclaró que «eso implica necesariamente que para que ingrese ese tipo de material, tiene que haber estado vital. Que la hayan enterrado viva no lo podemos afirmar, pero sí podemos afirmar que a los efectos de que entre ese tipo de sustancias en la vía aérea inferior, tiene que haber estado vital».

De esta manera, el perito forense explicó que Lola pudo haber muerto asfixiada al quedar boca abajo con la cara sobre la arena y que pudo haber muerto asfixiada al aspirar la arena, todo esto antes de ser enterrada.

«El agresor podría haber apretado la cabeza contra la arena, tratando de sofocarla, cosa que consiguió, o (la chica) podría haber quedado semi inconsciente y boca abajo y haya muerto por la inhalación de la arena», dijo.

Luego, el perito descartó que haya habido intento de violación «porque tenía su ropa perfectamente colocada» y descartó también que se haya visualizado «violencia física».

Además, aclaró que se mandaron a analizar las uñas de la adolescente para ver si allí se encuentra material genético del autor del crimen, con el fin de poder elaborar un ADN y compararlo con los sospechosos.

Respecto a la data de la muerte, el perito dijo que fue establecida entre 48 y 72 horas antes del hallazgo del cadáver, y aclaró que no pudieron ser más precisos con el horario por el calor que imperó en esos días que pudieron haber acelerado los procesos de putrefacción del cuerpo.

«Si bien es cierto que el fenómeno de putrefacción existe, en el caso de ella estaba cubierta de arena en un sector donde le daba el sol. Hizo mucho calor y la arena funcionó como un horno y aceleró los procesos. El fallecimiento tiene que haber sido entre la noche del sábado y la madrugada del domingo», explicó.

En tanto, Castro dijo que, por la contextura física de la adolescente, «es muy probable» la participación de más de una persona en el crimen, y afirmó que el cadáver presentaba «un corte en el cuello y una herida penetrante en el brazo derecho, en la cara externa, probablemente de defensa».

«Fueron ocasionadas por un arma blanca con poco filo, eran de corte incompleto», aclaró.

Luego, agregó que el lugar del hallazgo del cadáver fue la escena primaria del hecho, es decir que, a su criterio, fue asesinada allí y enterrada.

«Nosotros participamos desde el levantamiento del cadáver, en ese lugar lo único que se veía era el borde de su short. Yo jamás podría haber visto que allí había un cuerpo. El que lo descubrió fue un chico de 14 años, hijo de un residente de la zona, pero la realidad es que si a mí no me dicen que había un cadáver allí, yo no lo hubiese visto», concluyó.