Obispo de La Rioja Mons. Marcelo Colombo en misa en honor a San Nicolás de Bari, en La Rioja

Una multitudinaria concurrencia se dió cita este jueves 1º de enero, en la procesión, oportunidad en la que el pueblo riojano se convoca a pedir la gracia de su Santo Patrono en el año nuevo. La celebración fue presidida por el obispo Mons. Marcelo Colombo.

Para finalizar la tradicional procesión el Obispo dirigió un mensaje al pueblo riojano y manifestó que “comenzamos de la mejor manera este nuevo año 2015 y deseamos de todo corazón que esa novedad se exprese en nuestras mayores capacidades puestas al servicio de nuestra Rioja bendita”.

A la vez se refirió a la trascendencia institucional del año 2015, en ese sentido destacó la necesidad de “vivir en plenitud los desafíos de la convivencia democrática. No es función del Obispo ni de la Iglesia trazar la agenda política de los gobernantes, son ellos los que tienen a su cargo la apasionante misión de servir para la cual son elegidos, y están llamados a dar los mejor de si mismos”.

“Me parece importante reiterar la necesidad de desterrar las viejas prácticas de clientelismo y de la dádiva, el ofrecimiento de contratos laborales, la asignación de pensiones, el reparto de materiales de construcción la entrega de sumas de dinero o las presiones por parte de las autoridades a los empleados”, hizo hincapié Mons. Colombo.

A su vez llamó a “quienes aspiren a alcanzar las máximas responsabilidades institucionales deberán elegir los medios válidos para presentar sus ideas. Que el año 2015 se comporte la sana confrontación de propuestas que la ciudadanía pueda conocer y elegir en libertad sin presiones, sin aprovechamientos de sus necesidades vitales”.

Asimismo, manifestó que “la inserción laboral de nuestros jóvenes así como la atención integral de los problemas de la pobreza constituyen aspectos centrales del quehacer político. La articulación de planes y programas sociales estatales, ayudaron en la emergencia, en los tiempos difíciles, pero como sociedad hoy necesitamos salir de la sola contención, buscar juntos como incorporar en plenitud a nuestros jóvenes en un modelo de desarrollo donde cuenten las capacidades y no falten las oportunidades”.

Por último, invitó a los candidatos a “escuchar el corazón del pueblo, a buscar de todos los modos posibles conocer su sentir y vibrar con sus necesidades más ondas. Muchas veces los que tenemos responsabilidades más ondas institucionales, expresamos nuestras opiniones, discurrimos, reflexionamos. Les pido a quienes vayan a presentarse para conducir los destinos de nuestra comunidad política, que primeramente escuchen con el corazón y se dejen interpelar por la vida real de nuestra gente”.

“Que nadie llegue a los cargos para enriquecerse y desentenderse de la vida de los pobres, para creerse omnipotente o exento de toda responsabilidad. Entremos en este año 2015 guiados por San Nicolás”, concluyó el Obispo.