madre

Con los hijos, la relación de pareja cambia. Esto es normal y hasta necesario debido a la atención y el tiempo que los niños necesitan durante su crianza. Sin embargo, algunas veces terminamos tan envueltas en el papel de mamás, que olvidamos que también somos esposas, parejas, mujeres.

Pero hay formas de retomar el camino sin que nos agotemos y cuidar nuestro matrimonio a pesar de la nueva dinámica:

Fomenta la comunicación

Algo que te ayudará mucho es mantener la comunicación con tu pareja. Nunca dudes en expresarle tus miedos, tus sentimientos y tus dudas. No siempre entenderá todo lo relacionado con la maternidad, pero no hay duda de que estará al tanto de ti.

Busca aliados

No dejes de pedir ayuda a tus familiares y amigas para tener un tiempo de pareja. Sobre todo si ellos ya pasaron por eso, te entenderán y te apoyarán sin cuestionarte.

Vuelvan a ser novios

Las veces que sean necesarias recuerda cómo empezó todo, cómo era su relación antes de tener hijos. No olvides que por algo te uniste con él.

Mantente abierta a la posibilidad de expresar tu cariño, tu sensualidad y tu deseo a tu pareja. Intenta vencer el cansancio y planea noches de pasión cuando los niños ya estén dormidos.

Retoma los detalles: envíale mensajes durante el día solo para decirle lo mucho que te gusta o mándale una foto provocativa como preámbulo de lo que puede suceder más tarde.

Arréglate cuando y como puedas

Quizá ya no tienes tiempo de plancharte el cabello y ponerte pestañas postizas, pero no dejes de ponerte brillo en los labios, de ponerte perfume o algún vestido sexy.

Los motivos por los que están juntos en la aventura de construir una familia siguen ahí; aliméntalos y no dejes que la rutina los mate.

Pídele ayuda a él

Para que tú también puedas cuidarte, pídele a tu pareja su colaboración, que participe activamente en la crianza de los hijos. Eso le ayudará a comprenderte mejor y te dará tiempo para ti.