extraterrestres

Ellas llevan un rasgo en común: las criaturas desconocidas de otros planetas les merecen atención y adoración. Y son varias de ellas.
Por ejemplo, los fieles del Chen Tao, originario de Taiwán y nacida en 1993, que creían en una historia llamativa: para ellos, Dios había llevado, en un platillo volador, a los sobrevivientes de la guerra nuclear que originó el Universo. Hon-ming Chen, una profesora de sociología, fundó la religión que se extinguió tras fallar en su predicción de que el Mundo acabaría la última semana de 1998.
Otros feligreses creyentes de los extraterrestres fueron los de la orde Fiat Lux, creada en 1973 por ciudadanos de Suiza. Para ellos la profecía era otra: platillos voladores nazis acabarían con el mundo conocido en 1998, peor algunos seres de otros planetas salvarían a «los elegidos».
El norteamericano Orville Gordon, fundador de la secta Outer Dimensional Forces, creó en su casa una pista de aterrizaje de platillos voladores que, decía, lo llevarían con sus fieles el día del juicio final.
Luego, también sorprendentes, existen sectas que creen un origen de la Tierra alternativo: los extraterrestres la habrían modleado. Así, por ejemplo, el Tempelhofgesellschaft (Sociedad Templo) de Viena, Austria, lanzó en 1990 la versión de que la raza aria era superior pero no por su lazo sanguineo terrestre sino porque provenían del planeta Aldebaran.