creación de nuevos cardenales

Es fácil reconocerles por su atuendo rojo. Se les conoce como «prelados”, «príncipes de la Iglesia”, «eminencias” o, sencillamente, como cardenales de la Iglesia católica. Son los colaboradores del Papa.
CARDENAL TIMOTHY DOLAN
Arzobispo de Nueva York
Febrero 2012
«Siendo cardenal pertenezco al colegio de cardenales. El Papa pide consejo a los cardenales, en conjunto, o a cada uno individualmente, para que le ayudemos en la labor de gobernar la Iglesia”.
El Papa crea nuevos cardenales en una ceremonia llamada Consistorio. Se acercan al Papa uno a uno y reciben un nuevo título y su bendición. A partir de ese momento, cada cardenal tiene acceso directo al Papa y puede solicitar una reunión personal con él.
Fuera de Roma, suelen ocuparse de una diócesis o archidiócesis. Aunque proceden de diferentes partes del mundo, se reúnen con frecuencia en Roma para estar en contacto con el Papa. En sus encuentros le explican los retos y desafíos a los que se enfrenta la Iglesia en su región y ofrecen su opinión sobre cómo actuar para responder a cada realidad local.
Los cardenales que permanecen en Roma trabajan en alguno de los departamentos de la Curia vaticana.
El número de cardenales es relativamente pequeño si tenemos en cuenta la dimensión de la Iglesia universal. El colegio cardenalicio está formado por unos 220 cardenales, de los cuales aproximadamente la mitad son electores, es decir, tienen menos de 80 años y pueden votar en un cónclave.
Por eso, el papel de los cardenales electores es fundamental, especialmente, durante los cónclaves porque eligen al Papa. Son los únicos que pueden votar cuando se cierran las puertas de la Capilla Sixitina.