Día Mundial contra el Cáncer

El próximo 4 de febrero, Día Mundial contra el Cáncer, el Instituto Nacional del Cáncer (INC), se suma a la campaña «A nuestro alcance» impulsada por la Unión Internacional para el Control del Cáncer (UICC) para que sea una jornada de concientización frente a una enfermedad que causa la muerte de 8,2 millones de personas en todo el mundo.

El Ministerio de Salud también apoya la campaña y recomienda llevar un estilo de vida saludable, efectuar los estudios médicos pertinentes para la detección temprana y acceder a tratamientos adecuados que permiten mejorar la calidad de vida, contribuyen a prevenir y reducir el número de nuevos casos de cáncer y de muertes.

Un tercio de los cánceres más comunes se pueden prevenir no fumando, reduciendo el consumo de alcohol, llevando una dieta saludable, haciendo más ejercicio físico y evitando la exposición al sol entre las 10 y las 16 horas. La adopción de hábitos saludables en etapas tempranas de la vida disminuye el riesgo de cáncer y de otras enfermedades no trasmisibles (ENT) en la edad adulta.

Un índice alto de masa corporal, un bajo consumo de frutas y verduras sumado al sedentarismo, al tabaquismo y la ingesta excesiva de alcohol son los responsables del 30% de las muertes por cáncer.

Por otra parte, los cánceres causados por infecciones víricas, como los virus de las Hepatitis B y C o por el Virus Papiloma Humano (VPH), son responsables de hasta un 20% de las muertes por cáncer en los países de ingresos bajos y medios. En Argentina, para la hepatitis B y el VPH hay vacunas preventivas incluidas en el Calendario Nacional de Vacunación. Pero además existen tratamientos para estas enfermedades. Cabe aclarar que las infecciones causadas por estos virus no son condición suficiente para desarrollar cáncer.

En Argentina mueren unas 60 mil personas cada año a causa de cáncer. Por ello, la detección temprana es una herramienta indispensable a la hora de prevenir estas muertes ya que en las fases iniciales de la enfermedad existe un alto potencial de curación (por ejemplo en cáncer de cuello de útero o de mama).

En el país, los cánceres con mayor prevalencia y mortalidad son el cervicouterino, el de mama y el colorrectal. Los tres son tumores sobre los que se puede actuar para evitar muertes prematuras utilizando técnicas de tamizaje, que son controles sobre población asintomática para detectar la enfermedad de forma temprana, lo que aumenta las posibilidades de tratamiento y cura, en algunos casos hasta en un 90 por ciento.

Para prevenir el cáncer de cuello de útero, las niñas de 11 años deben aplicarse la vacuna contra el VPH que a partir de su incorporación al Calendario Nacional de Vacunación en el año 2011 está disponible en forma gratuita en todos los centros de salud y hospitales públicos.

Las mujeres mayores de 25 años pueden prevenir el cáncer de cuello de útero con la realización de un Papanicolau (PAP) cada tres años luego de que dos exámenes anuales anteriores hayan tenido un resultado negativo. Cuando tienen entre 50 y 70 años de edad, para detectar tempranamente el cáncer de mama se recomienda la realización de una mamografía cada dos años y un examen de mamas todos los años realizado por un profesional de la salud. Además para prevenir el cáncer colorrectal se aconseja a las mujeres de más de 50 años, la realización de una prueba de sangre oculta en materia fecal.

Por su parte, los hombres a partir de los 65 años pueden detectar de manera temprana el cáncer de próstata con un examen médico. Para prevenir el cáncer colorrectal, se recomienda la realización de una prueba de sangre oculta en materia fecal a partir de los 50 años.

Tratamiento y calidad de vida

El acceso a tratamientos oportunos y adecuados puede reducir la progresión de la enfermedad y en algunos casos (como sucede con algunas leucemias), cronificarla.

El cáncer tiene un impacto importante en la salud emocional, física y psíquica de las personas. Es por ello que es fundamental mantener las redes de apoyo social. Hablar del cáncer es importante para las personas que lo padecen, para sus familiares y quienes los cuidan. Los cuidados paliativos contribuyen a mejorar la calidad de vida del paciente y de sus parientes durante toda la transición de la enfermedad, sea ésta curable o no.

El cáncer en Argentina

La Argentina se encuentra dentro del rango de países con incidencia de cáncer media-alta (172.3-242.9 x 100.000 habitantes); de acuerdo a las estimaciones de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés).

Esta estimación corresponde a más de 100.000 casos nuevos de cáncer en ambos sexos por año, con porcentajes similares tanto en hombres como en mujeres. Con estos números, la IARC ha estimado para la Argentina una incidencia en ambos sexos de 217 casos nuevos por año cada 100.000 habitantes.

El volumen más importante de casos estimados corresponde al cáncer de mama con más de 18.700 casos nuevos por año (18% del total y 36% del total de casos en mujeres). Además, el cáncer de mayor incidencia es el de mama en mujeres con una tasa de 71 casos por cada 100.000 mujeres, seguido por los cánceres masculinos de próstata (44 x 100.000 hombres) y pulmón (32,5 x 100.000 hombres).

En Argentina, las enfermedades no transmisibles (ENT) son responsables de más del 60% del total de las defunciones que se producen anualmente en el país, 20% de las cuales corresponden a tumores.

¿Qué es el cáncer?

Se trata de un grupo de enfermedades que pueden afectar a cualquier parte del cuerpo. Comienza con la modificación de una sola célula, generada de manera espontánea –sin causa– por un agente externo o por factores genéticos hereditarios, y se manifiesta a través del desarrollo de un tumor. Los tumores o neoplasias se generan cuando el crecimiento de las células se produce de manera descontrolada. Pero no todo tumor es canceroso.

En los tumores benignos, no cancerosos, las células que los forman no se expanden a otras partes del cuerpo, lo que permite extirparlos y, en la mayoría de los casos, no vuelven a generarse. En los tumores malignos, o cancerosos, las células que los forman se comportan de manera anormal, se dividen sin control u orden, pudiendo invadir y destruir el tejido que se encuentra a su alrededor y/o ingresar al torrente sanguíneo o al sistema linfático. Muchas veces es posible detectarlos de forma temprana y tratarlos.

Además de los factores de riesgo que pueden contribuir a desarrollar esta patología, existe el factor hereditario. Sin embargo este factor incide en un pequeño porcentaje (entre el 5 y el 10%) en el total de los casos de cáncer, es decir que las personas que tuvieron o tienen familiares con cáncer no necesariamente pueden desarrollarlo.