Boca River Copa Libertadores agresión

La revancha de octavos de final de la Copa Libertadores sólo se jugó un tiempo producto de la salvaje agresión de un grupo de hinchas con un químico arrojado a la manga cuando el equipo estaba dentro. La demora se extendió durante 1 hora y 15 minutos, tiempo en que dirigentes de la Conmebol oficializaron la interrupción.

Un comportamiento insólito de un grupo de hinchas de Boca ubicados detrás de la manga de salida de River provocó un escándalo en el entretiempo que terminó con la suspensión de la revancha de octavos de final de la Copa Libertadores con el partido igualado 0-0.

Todo ocurrió cuando los jugadores de River volvían al campo para disputar el segundo tiempo y se vieron afectados por un químico que perjudicó severamente la visión de varios jugadores. Algunos, además, sufrieron quemaduras de primer grado.

«Una vergüenza total que abran la manga para eso, es una vergüenza total», se quejó Marcelo Gallardo mientas que Fernando Cavenaghi decía «nos tenemos que ir a la m…».
Dirigentes de la Conmebol evaluaron lo ocurrido con los médicos de River y el propio jefe de seguridad del ente sudamericano durante una hora y 15 minutos, tiempo que pareció extremo ante lo que era contundente. Incluso el árbitro Darío Herrera indicó en un momento: «Vamos a esperar un tiempo prudencial» para tomar una decisión mientras jugadores como Leonardo Ponzio, Gonzalo «Pity» Martínez y Sebastián Driussi, algunos de los más afectados, lloraban por los efectos del gas pimienta.
Qué dice el reglamento de la Conmebol
16.1 La CONMEBOL, a través de su Delegado de partido, podrá suspender previamente a su inicio un partido cuando se trate de hechos de gravedad cometidos ya sea por Dirigentes, Clubes, Árbitros, Árbitros Asistentes, Jugadores, Personal Técnico, Personal Auxiliar, o público asistente, etc. que afecten a la seguridad, a los principios de ética y puedan considerarse lesivos al prestigio deportivo del país al que pertenecen los presuntos infractores o la propia CONMEBOL; las respectivas asociaciones nacionales quedan facultadas para aplicar las sanciones que establezcan sus propios reglamentos, ello sin perjuicio de las sanciones que, en su caso, pudieran imponer los órganos disciplinarios de la CONMEBOL.
Una vez iniciado el encuentro el Delegado del Partido, ante las mismas circunstancias y una vez oído al Delegado de Seguridad, en su caso, así como a cualquier otra persona que considere oportuno, podrá proponer al árbitro la suspensión definitiva del partido.