Lucía Corpacci en el acto de aniversario del 25 de Mayo

La Gobernadora Lucía Corpacci presidió esta mañana los actos oficiales por el 205 cumpleaños de la Patria, al celebrar un nuevo aniversario de la asunción del primer gobierno Patrio.

Miles de comprovincianos se sumaron al colorido festejo, que cambió por completo la fisonomía de la principal plaza capitalina, vestida de gala desde temprano para la fiesta popular.

La Gobernadora, acompañada por su gabinete, legisladores nacionales y provinciales, autoridades municipales, eclesiásticas, de las fuerzas de seguridad provinciales y las fuerzas nacionales con asiento en la Provincia, inició puntualmente los festejos con el Izamiento de la Bandera en la Plaza 25 de Mayo.

Posteriormente compartió el tradicional chocolate en Casa de Gobierno junto con los alumnos de las escuelas que se sumaron a la ceremonia, para trasladarse luego a la Catedral Basílica, donde el obispo Luis Urbanc ofició el Tedeum.

Las autoridades se ubicaron más tarde en el palco levantado frente al Cine Teatro Catamarca, para presenciar el desfile cívico-militar, momento cúlmine de la fiesta que se caracterizó por la amplia participación de instituciones y entidades de todos los ámbitos y de cada rincón de la provincia.

El único orador del acto fue el ministro de Educación, Ciencia y Teconología, Magister Ricardo Ariza, cuyas palabras se transcriben a continuación.

Pueblo de Catamarca, ¡Feliz Día de la Patria!

Señora Gobernadora de la Provincia, doctora Lucía Corpacci; señor intendente de la Capital, licenciado Raúl Jalil; compañeros ministros, senadores nacionales, diputados nacionales, legisladores, pueblo de la Provincia.

La verdad que tenemos muchos motivos para festejar el Día de la Patria. El primer motivo es que somos Patria, porque esto no es un hecho casual. Aun hoy hay hermanos de algunos lugares del mundo que están buscando constituirse en Patria, que no lo pudieron lograr a pesar de que hace más de 200 años en todos los lugares del mundo comenzó este proceso de descolonización. Nosotros lo logramos, y este es el primer motivo para sentir orgullo.

Hay un autor, inglés él, que narra cómo ha sido el proceso. Y dice que el Siglo XVIII, cuando comienzan las revoluciones burguesas – de la cual mayo es hija de ellas- comienza con la conquista de los derechos civiles. El Siglo XIX se caracteriza por la conquista de los derechos políticos y el Siglo XX se dedicó a la conquista de los derechos sociales.

Y cuando uno analiza el derrotero de nuestra Nación y de las naciones hermanas de Latinoamérica, ve que efectivamente así ha ocurrido.

Hoy es un día de fiesta, porque como nos enseñaron en esa historia escolar – que es una historia mínima, que es una historia recortada- es hoy el día en que recordamos el primer día de libertad. Pero esa libertad tardó mucho tiempo en construirse. ¿Por qué ponen énfasis en este derecho, en esta cualidad humana? Lo ponen esencialmente porque sin libertad no hay posibilidad de desarrollo de ningún pueblo. Y ¿de qué nos emancipamos? De la voluntad omnímoda de un gobierno opresor. La parte del Himno que no se canta, que por respeto y por la convivencia internacional con otros países se ha sacado, hablaba claramente de que nos emancipábamos del tirano opresor.

El tirano opresor era un régimen de gobierno, un régimen político, la monarquía; que evitaba que el pueblo pudiese decidir. Y lo que ocurre en mayo es que los vecinos dicen que quien confiere la autoridad o el mando es el pueblo. A partir de ahí comienza ese principio, que para nosotros es inviolable: el de la soberanía popular. No puede haber gobierno legítimo en nuestra Patria sino se sustenta en el sufragio popular, en la voluntad del pueblo… y ese es otro motivo para festejar, porque ya en la Argentina llevamos más de 30 años ininterrumpidos de democracia, y esto es sustancial para que podamos seguir creciendo y desarrollándonos.

En ese Mayo había distintas propuestas. Una de ellas era que podamos construir una sociedad libre, pero también de iguales, y también de hermanos basados en la fraternidad y en la solidaridad.

Por eso no dudaron los pueblos de arriba –como se decía en esa época, los “arribeños”-, que hoy conforman la hermana nación de Bolivia, en aceptar inmediatamente el grito revolucionario. Por eso las provincias del Norte también aceptan, también lo acepta Cuyo… Córdoba se resiste en una primera instancia, pero luego, cuando la fuerza revolucionaria toma el poder, decide que el camino de la libertad, de la igualdad y de la fraternidad ya había comenzado y no se podía detener.

Tuvimos diferencias, claro que hay diferencias. En estos 200 años hubo momentos en que el poder se ejerció efectivamente por el pueblo y otros momentos en los que el pueblo estuvo ausente del poder. Y fueron los momentos más dolorosos para nuestra Argentina. Hoy recordamos los 30.000 desaparecidos porque el pueblo no tuvo que ver en esa decisión de quien gobernaba. Recordamos esa fenomenal deuda externa que nos dejaron, porque el pueblo tampoco quería ese modelo de desarrollo y crecimiento.

Hay otros ejemplos… cuando se decide la incorporación de esa masa de inmigrantes que le hizo mucho bien que le hizo mucho bien al país, que construyó una nueva Argentina efectivamente; pero esa inclusión de sangre de otras tierras implicó la exclusión de nuestros hermanos aborígenes y la exclusión del gaucho. Siempre hubo momentos de tensión en nuestra Patria, pero felizmente siempre hubo una dirigencia y un pueblo lúcido que supo encontrar alternativas y respuestas a esos problemas, para que podamos construir lo que hoy tenemos: una Patria de todos, donde podemos tener diferencias, porque eso está en la matriz de nuestra Revolución de Mayo. Fíjense que los primeros decretos, las primeras reglamentaciones honraban las diferencias.

Por ejemplo la libertad de expresión, que era algo inaudito en el Siglo XVIII… en esta plaza, siempre lo digo, murió una persona azotada, porque era un negro que sabía leer y escribir, y a las clases inferiores no les estaba permitido el acceso a la educación.

Fíjense si no era gloriosa esa revolución, que dio la posibilidad absolutamente a toda nuestra comunidad de poder acceder a los estudios.

En esto Argentina es un país pionero, porque a muchos países les costó llegar al modelo educativo que nosotros tenemos, y esa es la construcción de la Patria.

En los orígenes de la Patria es el sentido de a dónde vamos y hacia dónde queremos ir. Ahí estaba plasmado el principio de la igualdad y el principio de la fraternidad, que es quizás lo que nos falta; que es quizás la deuda pendiente que tiene, no sólo el Gobierno, sino también la sociedad.

Por eso, querido pueblo de Catamarca, honremos a nuestros próceres, a todos nuestros próceres… a los que fueron blancos, negros, azules o colorados, porque todos contribuyeron a que construyamos un destino común para nuestra prosperidad. Para los que estamos viviendo, y para los que van a venir, que son nuestros hijos, nuestros nietos.

Decía que la deuda pendiente es la fraternidad: podemos hacerlo, porque ya hemos hecho una gesta en estos 200 años. La Nación Argentina ha participado de esta gesta que es sostener la emancipación, que es construir Patria: nos toca a nosotros el otro paso, que es construir una Patria de hermanos, una Patria para todos y todas, donde solamente haya felicidad en el pueblo. Muchìsimas gracias.