El próximo 29 de noviembre, a partir de las 20, en el Centro Cultural de la municipalidad de Comodoro Rivadavia, provincia de Chubut, presentarán el libro “Odisea de los catamarqueños en la Patagonia”, del escritor catamarqueño Oscar Hugo Alaniz. De esta manera, darán inicio los actos conmemorativos del primer centenario de la presencia catamarqueña en la Patagonia Argentina.
La obra tiene alrededor de 600 páginas full color, tapas duras, con una cubierta que de un lado tiene impreso un paisaje patagónico y del otro, un paisaje catamarqueño.
El autor del libro, junto con el Centro Catamarqueño de Comodoro Rivadavia, decidió dar comienzo a este trabajo de investigación que pone en valor la presencia de hombres y mujeres oriundos de Catamarca, que no sólo viajaron en busca de trabajo o para mejorar la economía personal y familiar, sino que, en muchos casos, casi la mayoría, sin saberlo, fueron tentados a realizar este viaje a fin de dar cumplimiento a un proyecto del Poder Ejecutivo Nacional, encabezado por don Hipólito Yrigoyen, consistente en “argentinizar” aquella región inhóspita y con un clima extremadamente duro.
El escritor catamarqueño Oscar Hugo Alaniz, en su constante trabajo de investigación de Catamarca y los catamarqueños, recorrió la Ruta del Petróleo, siguiendo las huellas de los catamarqueños que, en casi un siglo, quedaron marcadas a fuego, los pioneros que iniciaron una de las más grandes migraciones internas en Argentina, la de catamarqueños hacia la Patagonia.
Cuenta el autor que: “Los intrépidos ingenieros perforistas Cáceres Cano ocuparon un lugar de privilegio en la explotación petrolera, tanto Segundo Gorgonio como Leandro, éste último siendo el primer presidente del Centro Catamarqueño, junto con sus otros hermanos dejaron historias desconocidas para nosotros y que hoy empiezan a develarse”.
Asimismo, menciona el Museo Nacional del Petróleo ideado por un catamarqueño, que le dio el impulso necesario, además de la fuerza correspondiente para vencer la creación y funcionamiento en Diagonal Norte en Capital Federal, para establecerse definitivamente en la ciudad de Comodoro Rivadavia, siendo uno de los cuatro más importantes del mundo.
La fe trasladada a la Patagonia tiene una fuerte presencia en cada rincón patagónico, y la Virgen del Valle es la guía espiritual de aquellos catamarqueños, que más allá del tiempo añoran la Catedral local y los milagros de la Virgen Morena. El Padre Juan Scotto Di Vetta es un pilar fundamental en la divulgación de los milagros de nuestra Madre, como así también de la fe, y colabora con los catamarqueños estando presente en cada acontecimiento realizado por ellos.