Ante un templo colmado de fieles devotos se llevó a cabo en la tarde del domingo 29 de noviembre la tradicional Bajada de la Sagrada Imagen de la Virgen del Valle desde el Camarín hasta el Presbiterio del Santuario y Catedral Basílica, dando inicio a las festividades en honor a la Inmaculada Concepción.

La ceremonia fue presidida por el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanč, acompañado por el Rector del Santuario Mariano, Pbro. José Antonio Díaz, y sacerdotes del clero catamarqueño, en el transcurso de la cual se sucedieron los gestos de amor, fe y mucha emoción hacia la Santísima Virgen en su advocación del Valle.

Participaron las principales autoridades provinciales y municipales, encabezadas por la Señora Gobernadora de Catamarca, Dra. Lucía Corpacci, acompañada por el Señor Vicegobernador, Dr. Dalmacio Mera, y el Señor Intendente de San Fernando del Valle de Catamarca, Lic. Raúl Jalil, respectivamente.

Luego de que la Imagen centenaria fue colocada en la urna festiva, ante una explosión de aplausos y pañuelos en alto, desde donde presidirá los actos litúrgicos de estos nueve días de gracia, Mons. Luis Urbanč pronunció la homilía dando apertura a las fiestas marianas, y posteriormente comenzó el rezo de la novena.

TEXTO COMPLETO DE LA HOMILIA DE LA BAJADA
Queridos Devotos y Peregrinos:

De nuevo nos ha congregado la tradicional ceremonia de traer la venerada Imagen de la Virgen del Valle, desde su sitial de honor, el Camarín, a este lugar del presbiterio de nuestra catedral basílica para que presida la novena que hoy comenzamos. No me cabe la menor duda que en los corazones de cada uno de nosotros hay mucho contenido para rezar y meditar a lo largo de estos nueve días a fin de clarificar lo que sea oscuro, de agradecer lo que recibimos, de eliminar lo que contrasta con nuestra condición de hijos de Dios e hijos de María, de potenciar lo que con esfuerzo venimos forjando para ser mejores ciudadanos y discípulos – misioneros de Jesucristo y de ilusionarnos mejor con aquellos valores que discernimos son muy necesarios en nuestra vida para bien de los demás y propio… Cuánta alegría en el corazón de nuestra Madre celestial viéndonos llegar no sólo este día, sino el resto del novenario para participar con gozo y gratitud en los loores que todo el pueblo catamarqueño le debe por los innumerables beneficios recibidos a lo largo de su 4 veces centenaria historia y por lo que de historia cada uno ha ido aportando a la configuración de esta provincia… En efecto, la Historia, sin la historia de cada uno, nada es, pues la subjetividad de cada uno es la que interpreta lo propio y lo del conjunto, y es allí donde interactúan la libertad de cada uno y la Gracia de nuestro Buen Padre Dios, dando como resultado lo que llegamos a dimensionar y lo que aún no supinos o logramos descifrar.

En este novenario, sobre todo, daremos gracias por el ‘Año dedicado a los Laicos’. Estoy seguro que ustedes los laicos habrán profundizado acerca de su vocación y misión en el mundo y la Iglesia. La gran motivación que tuvieron para hacerlo y seguirlo haciendo es el modelo de la ‘laica’ más egregia de la historia: la Virgen María, hija, esposa, madre y ahora Reina de todo lo creado.

Sin embargo, como todos los años, vamos a introducir un nuevo eje motivador, que será la profundización de la misión de todo bautizado en relación a todo lo creado por medio de su ‘Compromiso cívico y ciudadano’. Pero, enriquecido con dos celebraciones eclesiales: una a nivel nacional, el XI Congreso Eucarístico Nacional, que se llevará a cabo en Junio de 2016, en Tucumán, y otra a nivel universal, el Jubileo Extraordinario de la Misericordia’, que el Papa Francisco dará inicio el 8 de Diciembre y nosotros el domingo 13 de diciembre próximos, hasta el 20 de noviembre de 2016.

De allí que el tema que nos propusimos desarrollar durante este novenario sea “Jesucristo, rostro de la Misericordia del Padre”, a partir del lema que el Papa nos propuso, en su carta de convocatoria al Jubileo: Misericordiae Vultus, siguiendo el texto del evangelio de Lucas 6,36: “Misericordiosos como el Padre”. Hoy, primer día de la novena, meditaremos sobre la misión de la Virgen como ‘signo’ de la Misericordia de Dios Padre.

Dicho esto, que es programático para el año que tenemos por delante, quiero llevar la atención y la intención de todos, a ofrecer con generosidad y perseverancia estos 9 días de intensa oración por nuestra Patria, ya que a partir del 10 de diciembre, asumirán funciones de gobierno numerosas autoridades que han sido elegidas por el voto popular, a fin de que pongan lo mejor de sí en la consecución del Bien Común de todos los argentinos y abiertos a las necesidades y legítimas aspiraciones de todas las naciones del mundo. Que ayuden a hacer de Argentina, y por ende de los argentinos, una nación de diálogo, consensos, respeto, cordialidad, apertura, cercanía eficaz con los más necesitados de la tierra, pacifista, inclusiva, amante de la verdad, el amor, la justicia, la laboriosidad y la honradez.

Pongamos en el corazón de nuestra querida Madre del Valle esta sentida súplica y comprometámonos a sostener con nuestro diario esfuerzo aquello que soñamos y pedimos para nuestra querida y bendecida Patria.

Ocupémonos de educar en el ‘compromiso cívico y ciudadano’ a nuestros niños, adolescentes y jóvenes, potenciando los valores que nos legaron nuestros mayores y aquellos que nos exigen los desafíos actuales.

Y coloquemos en el norte de nuestras vidas, personal y social, las divinas enseñanzas de nuestra fe católica de la que es garante y fiel custodia la santísima Virgen María, Madre de Jesucristo, Camino, Verdad y Vida de todos los hombres, pues por todos entregó su vida en la Cruz, a quien sea la Gloria y la Alabanza por los siglos de los siglos. Amén.
¡¡¡Viva nuestra Madre, la Virgen del Valle!!!

Mons. Luis Urbanč en el homenaje de los medios de comunicación a la Virgen

En el primer día del novenario en honor a Nuestra Madre del Valle, el domingo 29 de noviembre, durante la misa de las 21.00, rindieron su homenaje los Medios Estatales y Privados de Comunicación Social (Televisivos, Gráficos, Digitales, Radios FM, Escolares), Círculos y Asociaciones, Subsecretaría de Información Pública, Voluntarios de Radio María, Comunicadores de María, que sirven en el Santuario Mariano, y la Pastoral Diocesana de Comunicación Social.

La ceremonia religiosa fue presidida por el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanč, y transmitida en directo por Radio Nacional Catamarca.

Los alumbrantes participaron activamente guiando la celebración, proclamando las lecturas y el salmo, elevando la oración comunitaria y acercando ofrendas particulares junto al pan y al vino.

En su homilía, Mons. Urbanč destacó que este primer día de la novena coincide providencialmente con el inicio del nuevo año litúrgico, ya que ayer se celebró el primer Domingo de Adviento, tiempo que nos prepara para vivir la Navidad. Por ello, pidió encomendarse a la Virgen María “para que nos ayude a vivir intensa y provechosamente este tiempo de Gracia en orden a valorar mejor la primera venida de nuestro Redentor y a prepararnos adecuadamente a recibirlo cuando venga por segunda y definitiva vez”.

Al referirse al tema de reflexión del día: ‘María como signo de la Misericordia de Dios Padre’, afirmó que “Ella es la criatura humana que mejor encarnó la Misericordia de Dios. Ella es, también, la que mejor vivió bajo la protección misericordiosa de Dios”.

Sobre el Adviento dijo que “se caracteriza por ser un tiempo de esperanza. La espera del nacimiento de Aquél que es luz y gloria de las naciones, también de la nuestra, que lo necesita con urgencia. Pero no es una espera de brazos cruzados, sino activa. Es el tiempo para redescubrir la alegría de creer en la Misericordia de Dios, intensificar el testimonio de la Caridad y fortalecer la esperanza. Es tiempo, en definitiva, para seguir descubriendo a Dios en nuestra vida, ese mismo Dios que se hizo niño una vez y que se quedó para siempre entre nosotros, compartiendo nuestros sufrimientos y nuestras alegrías. Es el Dios-cercano, el Dios-con-nosotros, el Emmanuel”.

Por la Patria

En otro tramo de su predicación, el Obispo pidió que “elevemos una oración especial por nuestra Patria y las numerosas autoridades que asumirán el próximo 10 de diciembre para conducir los destinos de nuestra nación, provincias y municipios los próximos cuatro años, a fin de que lo hagan con responsabilidad, amor, honestidad y gran espíritu de servicio y sacrificio por el Bien todos los argentinos, privilegiando a los pobres y menos favorecidos”.