El operador turístico Juan Roger aclaró que «Tinogasta Aventura», la firma de la que es titular y ofrece servicios de travesías y excursiones, se encuentra «legalmente” habilitada por la Dirección Provincial de Transporte con una licencia que expira en el término de un año. En su caso particular, hace 6 años que trabaja como prestador turístico, y este año la habilitación corre hasta el 16 de noviembre.

En Tinogasta son alrededor de 6 los operadores que estarían prestando servicios en la jurisdicción tinogasteña y habría otros 8 en Fiambalá.

Sin embargo, el único que se encontraría habilitado por Transporte de la Provincia, con vehículo de doble tracción para turismo aventura, es Roger con «Tinogasta Aventura”.

A su vez, Máximo Verón y Rubén Páez tendrían habilitación para el servicio de combis.

Según informó Roger, está habilitado para brindar el «servicio de turismo aventura”, además de estar registrado el vehículo y autorizado para el traslado de pasajeros.

«Para obtener la habilitación, primero debemos ir por Fiscalización y Transporte; uno es consecuencia del otro. Cumplidos los requisitos, te habilitan por un año», señaló Roger.

El empresario indicó que mantener la actividad implica contar con una oficina, tributar impuestos nacionales y provinciales y resulta una «competencia desleal ante otras empresas que no están habilitadas y que sin embargo son contratadas por el Estado provincial, generando no solo desigualdades, sino también deslealtad comercial».

Roger explicó que existen tres tipos de servicios: las Agencias (que brindan dos o más servicios como alojamiento y excursiones), para lo cual se necesita una habilitación nacional; Operadores (un solo servicio) con habilitación provincial; y los Guías de turismo (servicios personales de acompañamiento y guía).

«Siempre he trabajado de este modo porque me parece que es la forma de ofrecerle seguridad a la gente que va a venir a estos lugares muy lejanos. Y uno necesita ser visible para generar confianza, porque para subirse a un vehículo y que lo lleven a destinos poco transitados, hay que sentirse seguros. Yo soy el único habilitado en todo el departamento, porque en Fiambalá no hay un solo habilitado, aunque hay más operadores que acá (por la ciudad de Tinogasta). Es por seguridad que, además de todo lo que se pide, llevo oxígeno y teléfono satelital, que tiene un costo de 25 mil pesos, y una llamada está alrededor de 1,50 dólar el minuto. Pero esto tiene que ver con la responsabilidad con la que se trabaja», argumentó Roger.

Artículo anterior125 años de la Coronación de la Virgen y los 100 años del Camarín
Artículo siguiente¿Se va del Real Madrid?