“Tiene que haber un impeachment. No hay otra salida”. La frase la decía el actual ministro de Planificación de Brasil, Romero Jucá, en marzo pasado, antes de que el Legislativo brasileño decidiera apartar de sus funciones a la presidenta Dilma Rousseff para someterla a un juicio político.

Jucá, quien entonces era senador y entró al gobierno bajo el mandato del jefe de Estado interino Michel Temer, se vio obligado a presentar su renuncia –aunque temporal– ayer, luego de que el diario Folha de Sao Paulo publicara diálogos que la autoridad sostuvo con el ex presidente de Transpetro, Sergio Machado, en las que, según el medio, dijo que un “cambio” de gobierno llevaría a un acuerdo para “frenar el derramamiento de sangre” que significaba la investigación por corrupción en la petrolera estatal Petrobras.

De acuerdo con Folha, que no detalló la fecha ni el lugar en que ocurrió la conversación, Jucá sostuvo que el nuevo gobierno debería construir un pacto nacional “con el Supremo (Tribunal Federal, STF), con todos”. Machado respondió “así terminaría todo”, a lo que Jucá dijo “sí, se delimitaría y listo”.

La publicación generó una crisis para el gobierno de Temer, iniciado hace menos de dos semanas. El presidente interino llamó ayer a una reunión de emergencia con la cúpula política de Planalto y, según medios brasileños, algunos de sus asesores le recomendaron solicitar la renuncia de Jucá.

Durante la tarde, el ex senador anunció que abandonaría el cargo “temporalmente” y que solicitó al Ministerio Público aclarar si hubo ilegalidades en su declaración. Durante la mañana, había manifestado que los diálogos habían sido editados y publicados de contexto. Aseguró que el “derramamiento de sangre” no era las indagatorias en Petrobras, sino el estado de la economía brasileña.

Su abogado, Antonio de Almeida, sostuvo que “en ningún momento Juca habló contra la investigación o intentó interferir con ella”.

Analistas de MCM Consultores Associados dijeron en una nota que “la presión sobre Jucá, un nombre importante para la articulación de la política económica, aumentará (…) Podría haber más grabaciones”.

Una nota de Eurasia manifestaba que, aunque el flanco judicial sigue siendo un riesgo para el gobierno, la filtración “no afectará la agenda de reformas” que impulsa Temer.

Inflación sería 7,04% en 2016

Los economistas consultados por el Banco Central de Brasil (BCB) en la encuesta Focus aumentaron ayer sus previsiones de inflación para 2016, al proyectar que, al finalizar el año, el aumento en el Índice de Precios al Consumidor Ampliado (IPCA) será de 7,04%. En la encuesta anterior, hace una semana, habían previsto un incremento del 7% en los precios. Al mismo tiempo, los expertos también redujeron sus expectativas de contracción económica del país. La encuesta promedió un 3,83% de crecimiento negativo del PIB brasileño en 2016, mientras que la semana pasada apostaba por una contracción de 3,88%. Los economistas también apuntaron a que en 2017 la economía crecerá 0,5%.

Artículo anteriorEstado de Rutas Nacionales: 24/05/2016
Artículo siguienteMauricio Macri postulará a Argentina para organizar Copa Mundial de Rugby en 2027