A falta de una extensa red de gas natural que satisfaga una de las necesidades de los ciudadanos catamarqueños, el gas envasado es la alternativa más viable. Sin embargo, la venta de este combustible prácticamente imprescindible no tiene muchos controles y los precios se disparan. Tanto en la Capital como en el interior una garrafa de 10 kilos llega a venderse a $160 (con entrega a domicilio). A pesar de que el precio establecido por el Gobierno nacional es de $97.
El Ancasti realizó una recorrida por los principales puntos de venta y observó que las bocas de expendio cumplen con el precio establecido por el Gobierno de $97 para la garrafa de 10 kilos. Pero en los comercios de barrio la misma garrafa se comercializa entre $130 (en el local) y $160 (con entrega a domicilio), en la Capital. En tanto que en Tinogasta, la garrafa en el comercio cuesta $150 y a domicilio $160. La diferencia es abismal y se encuentra en el orden del 65% en perjuicio del usuario, prácticamente cautivo por la necesidad de utilizar el gas envasado. También se debe sumar que, en ocasiones, los usuarios se quedan sin este elemento en horas de la noche, cuando las bocas de expendio que venden la garrafa a $97 se encuentran cerradas. Las alternativas antieconómicas: comprar en los pequeños comercios o hacer el pedido a domicilio y, de este modo, pagar una diferencia que va de $33 a $63.
En el último fin de semana la Secretaría de Recursos Hidrocarburíferos de la Nación, a través de una resolución publicada en el Boletín Oficial indicó que el valor de las garrafas de 10 kilos será de $87,78; de 12 kilos, $105,34 y de 15 kilos, $131,67. Con impuestos para la venta al público será de $97; $116,40 y $145,50 respectivamente, sin incluir el costo por el servicio de venta a domicilio, se advirtió.
Negocios
Por su parte, el Ejecutivo aclaró que los precios máximos serán independientes del tipo de gas envasado, ya sea propano, butano y/o mezcla, y aplicable para cada una de las etapas de la cadena de comercialización: productor, fraccionador, distribuidor y venta final. También explicó que para la determinación de esos precios se tendrán en cuenta «las estructuras de costos de las plantas de fraccionamiento y distribución. A la vez, se podrá tener en cuenta los costos particulares que implican las distintas formas de comercialización del producto».
Las autoridades detectaron que operaciones de quienes adquirían las garrafas directamente a los fraccionadores a unos $40 para luego revenderlas a precios de hasta $150. «De esta manera se busca sacarle la informalidad al mercado y limitar las operaciones de reventa cerrando el mercado negro”, explicaron las fuentes al asegurar que los precios de venta al público no sufrieron modificación alguna con la resolución de hoy.
65% es la diferencia entre comprar la garrafa de 10 kilos en la boca de expendio o hacer la compra a domicilio. Es decir, la diferencia es de $33 a $63.
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