Pese a que la carne vacuna no aumenta su valor desde hace meses, los consumidores comenzaron a acentuar los cambios de hábitos en la alimentación. El pollo y el cerdo continúan ganando terreno en los mostradores de las carnicerías, y se instalan entre las opciones más elegidas.

Cada vez son más las carnicerías que suman las opciones de pollo y cerdo, junto a la carne vacuna, incrementando las opciones. En el caso del pollo que hasta hace tiempo solo incluía cortes tradicionales y supremas, en los últimos tiempos se fueron incorporando otras alternativas como las hamburguesas y chorizos de pollo. En el caso del cerdo recientemente se comenzó a elaborar milanesas.

Si bien la carne vacuna aumentó un promedio de un 15% de enero a enero, en el último año, e incluso se relegaron incrementos previstos para fines del 2017; las amas de casas, principalmente, optaron por cuidar más sus gastos, para mantener el equilibrio de la economía hogareña, frente a los aumentos en otros productos de la canasta alimentaria y en los servicios.

Por ejemplo un corte de carne vacuna especial cuesta entre $160 y $170, en tanto que un corte especial de cerdo como el carré cuesta $110. Mientras que el kg. de pollo tiene un valor aproximado de $50, es decir tres veces menos que la carne vacuna, lo que los hace más conveniente al bolsillo, a la hora de consumir.

Víctor Hugo Natilla, empresario del sector cárnico, coincidió con este panorama, aunque señaló que el consumo  en general se mantuvo.

Luego de aquel histórico descenso de la carne vacuna, que cayó un 30% en 2015, por los elevados precios que se habían generado por la especulación del dólar, en los últimos años no tuvo mayores sobresaltos, pero si continuó sumando competencia.

“Antes el consumo de cerdo era de 8 kg per cápita al año, hoy estamos en más del doble. El pollo que tenía un consumo de 27 kg per cápita, hoy está en 48 kg. El consumo histórico de carne que era de 70 kg bajó a 58 kg per cápita. Entre los tres estamos en un consumo de 120 kilogramos per cápita aproximadamente”, manifestó el empresario.

“Creo que esos 10 kg de carne vacuna que se perdieron no se van a recuperar más porque la gente fue cambiando de hábitos. Antes éramos exclusivos de la carne vacuna”, recordó.

Dijo que el país además de ser un excelente productor de carne vacuna, se afianzó en la producción porcina lo que permitió no solo ofrecer productos más económicos, también de gran calidad. A nivel local destacó las herramientas para la producción. “Tenemos el único frigorífico de cerdo de categoría A en el  NOA. Al Pantanillo viene gente de Tucumán, Santiago del Estero y otras provincias para faenar”, resaltó.

Aumento en la carne vacuna
Natilla, al igual que propietarios de carnicerías consultados por este medio, señaló que los valores de la carne vacuna fueron a un ritmo dispar de la inflación, y tampoco acompañaron los incrementos en insumos básicos para el sector como lo es el combustible para el transporte del producto. Aunque tras meses de precios relegados, febrero traería incrementos de aproximadamente un 5%, en la mayoría de los cortes.

“El precio de la carne vacuna tuvo pequeñas variaciones durante todo el 2017, que no llegó ni siquiera al ritmo de la inflación”, justificó.“Para Navidad esperábamos que el exceso de consumo empujara un poco los precios, pero no pasó, está pasando ahora. Se van a registrar aumentos que van a impactar la próxima semana y rondarían el 5%”, adelantó el empresario, que lo calificó de “un aumento atrasado”.