Los temporales que se sucedieron en este verano en distintos puntos del interior provincial afectaron gravemente la producción, especialmente de aquellos que utilizan la misma como medio de subsistencia. Puntualmente en Fiambalá, que tuvo varios episodios durante febrero en el que la lluvia y el granizo no dieron tregua, se estima que las pérdidas rondan el $ 1.500.000.

El director Provincial de Extensión Rural del ministerio de Producción, Miguel Soria, señaló que es preocupante los daños que se produjeron en 3 lugares puntuales: La Guardia (La Paz); Punta del Agua (Tinogasta) y en Fiambalá (Tinogasta).

En Fiambalá, durante los temporales ocurridos en febrero las pérdidas fueron grandes, ya que “los tomó justo en el momento de la cosecha de uva para mesa y en el momento en que estaban secando la uva para hacer pasa”. Soria indicó que afortunadamente fue solo un sector, aunque esos productores debieron modificar el destino de la uva: en vez de hacerla para mesa debieron venderla para vino a un precio mucho más bajo. Para el mercado de la uva para mesa se paga $220 la caja de 20 kg. ($11 por kg.), mientras que para vino se paga $2,50 el kg. “La pérdida general en esa zona es de $1.500.000 para los productores de allí”, aseveró Soria. Por otra parte, comentó que aquellos que estaban secando la uva para pasa, perdieron prácticamente la totalidad de la uva. Esta situación afectó alrededor de 25 productores.

En La Guardia y en Icaño una fuerte granizada a fines de noviembre del año pasado provocó graves daños en el ganado caprino (cabras). Esto se debió a las “precarias condiciones” en las que se tiene a los animales. En ese momento se relevaron 250 cabras muertas y 90 productores afectados, pero la situación no era favorable, ya que se estimaba que habría más muertes porque muchos quedaron lesionados y con infecciones. A los productores se los ayudó con maíz y alfalfa, pero además se buscará darle mayores herramientas. Según aseguró Soria, eso ya se está gestionando a nivel nacional.

En Punta del Agua, por una caída de granizo a fines de diciembre de 2017 las afectadas fueron las “economías de subsistencia”. “Tienen cabras, animales vacunos pequeñas huertas con frutales fundamentalmente: vid, durazno, ciruela, frutas disecadas”, explicó. Si bien ahí no hubo muerte de animales, se quedaron sin alimentos para los mismos. Allí se asistió con forrajes, pero se trabaja en implementar un proyecto nacional agropecuario-social para darle capacitación.

Sin fondos

El funcionario indicó que Producción no cuenta con fondos propios para afrontar emergencias. “Fueron hechos puntuales que tendremos que presentar a nivel nacional cuando llegue el momento, porque en la provincia no se declaró la emergencia agropecuaria”, indicó. A su vez manifestó que los productores afectados, especialmente los de vid, pidieron para la próxima cosecha recibir capacitación en cuanto al cuidado y al cultivo. Ante este panorama, aguardarán que finalice el verano para analizar si piden la declaración de emergencia agropecuaria. Otro de los impedimentos para la declaración de emergencia es que Nación pide en AFIP una serie de requerimientos impositivos “que desgraciadamente no podemos cumplir porque los pequeños productores no tienen. Además, aún esperan apoyo económico de la Nación por el temporal de marzo de 2017.

Fuente: Ancasti